A orillas del Sena, los icónicos libreros parisinos mantienen viva una tradición que data de casi cinco siglos. Con sus característicos puestos verdes, ofrecen libros antiguos, grabados y tesoros literarios en un entorno único, con vistas a monumentos como Notre Dame. 2 “LARGE” 7 “LARGE” 8 “LARGE” 13 “LARGE”
Hoy, unos 230 bouquinistes se extienden por tres kilómetros del río. No pagan alquiler ni impuestos, pero deben abrir al menos cuatro días a la semana y demostrar un verdadero “compromiso con los libros” para obtener el permiso del Ayuntamiento de París.
Para muchos, como Sylvia Brui (76 años) o Jérôme Callais, presidente de su asociación, no es solo un trabajo: “Es mi vida”. Prefieren la libertad al aire libre y la conexión directa con los clientes, que van desde lectores apasionados hasta curiosos que redescubren el placer de la lectura.
A pesar de la competencia de ebooks y librerías online, los bouquinistes sobreviven gracias a su encanto humano y histórico. Incluso resistieron intentos de desplazamiento durante los Juegos Olímpicos de 2024.
Mientras París enfrenta quejas por el overturismo –con parisinos hablando de “invasión” en zonas como Montmartre y el Sacré-Coeur–, estos libreros ofrecen un oasis de calma y cultura. 10 “LARGE” 11 “LARGE” 18 “LARGE”
—Fuente:CNN En Español—
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