Los cuatro tripulantes de la misión Artemis 2 ofrecieron este viernes una rueda de prensa desde el espacio, tras completar con éxito la maniobra de inyección translunar que dirige la nave Orion hacia la Luna. En sus primeras 30 horas de vuelo, los astronautas alternaron explicaciones técnicas con impresiones personales sobre el despegue, los pequeños imprevistos y las espectaculares vistas de la Tierra.
El comandante Reid Wiseman, de 50 años, describió el momento del lanzamiento desde el Centro Espacial Kennedy en Florida: “Cuando se encendieron los propulsores sólidos fue increíble. Intentas mantener la profesionalidad mientras el niño que llevas dentro quiere gritar de emoción”.
Uno de los episodios más llamativos lo protagonizó la especialista de misión Christina Koch, ingeniera y física de 47 años, quien asumió el rol de reparar un problema en el retrete de la cápsula. “Soy la fontanera espacial. Estoy orgullosa de que me llamen así. Me gusta decir que [el retrete] es probablemente el equipo más importante a bordo”, afirmó Koch. “Todos respiramos aliviados cuando vimos que volvía a funcionar. Fue solo un pequeño problema, creo que por haber pasado mucho tiempo sin usarse”.
El piloto Victor Glover, de 49 años y primer afroamericano en una misión lunar, se refirió a las condiciones térmicas en el interior de la Orion: “Hace bastante frío”. Según relató, la tripulación ha trabajado con el centro de control de la NASA en Houston para ajustar los ventiladores y elevar la temperatura. “En nuestra última siesta antes de la inyección translunar hemos estado mucho más cómodos”, indicó.
La adaptación al sueño en ingravidez también generó anécdotas. Wiseman explicó que los astronautas duermen flotando en diferentes posiciones dentro del reducido espacio de la nave: “Christine ha estado durmiendo cabeza abajo, en el centro de la nave, como un murciélago suspendido en el aire”.
El momento más impactante, coincidieron los cuatro tripulantes —completados por el especialista canadiense Jeremy Hansen—, ocurrió cuando la nave fue reorientada y pudieron observar la Tierra completa de polo a polo al atardecer. “Se podía ver África, Europa y, si te fijabas bien, las auroras boreales. Ha sido el momento más espectacular. Nos dejó a los cuatro completamente paralizados”, relató Wiseman.
Glover aprovechó la conexión para enviar un mensaje de unidad: “Desde aquí arriba se os ve increíbles y hermosos. Y parecéis una sola cosa. Homo sapiens somos todos, sin importar de dónde vengamos o cómo seamos. Esta misión nos da algo a lo que aferrarnos y decir, mirad lo que hicimos”.
La misión Artemis 2, primera tripulada del programa que busca devolver a los humanos a la superficie lunar, durará aproximadamente diez días y servirá para probar los sistemas de soporte vital de la Orion en un vuelo más allá de la órbita baja terrestre.
(Fuente: El País)
Emisora Fusaonline