Dos aviones con 252 venezolanos deportados desde Estados Unidos y detenidos en el Centro de Confinamiento por Terrorismo (CECOT) de El Salvador aterrizaron la noche del viernes en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, Venezuela. Este hecho marcó el desenlace de un complejo intercambio de prisioneros entre los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela, que resultó en la liberación de 10 ciudadanos estadounidenses y decenas de presos políticos venezolanos, según informaron las autoridades.
El acuerdo, coordinado entre Washington, Caracas y San Salvador, fue descrito como una operación “al límite” por un alto funcionario estadounidense, debido a las tensiones y maniobras de última hora por parte del gobierno venezolano. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, celebró la liberación de los estadounidenses, afirmando que “hasta hoy, más estadounidenses estaban detenidos injustamente en Venezuela que en cualquier otro país del mundo”. Entre los liberados se encuentran Jorge Marcelo Vargas, Lucas Hunter y Wilbert Joseph Castañeda, quienes regresaron a su país tras meses de detención.
Lucas Hunter, de 37 años, fue secuestrado en enero de 2025 por guardias fronterizos venezolanos mientras practicaba kitesurf en Colombia, según la organización sin fines de lucro Global Reach. Su hermana, Sophie Hunter, expresó su alegría: “No podemos esperar para verlo y ayudarlo a recuperarse”. Por su parte, Wilbert Joseph Castañeda fue arrestado en Caracas en agosto de 2024 mientras visitaba a un amigo. Su hermano, Christian, lo describió como “un hombre inocente usado como ficha política por el régimen de Maduro”.
En marzo de 2025, el gobierno de Donald Trump deportó a más de 200 venezolanos a El Salvador, donde fueron recluidos en el CECOT, una megaprisión conocida por su estricta seguridad. Estas deportaciones, justificadas por EE.UU. bajo la clasificación de los migrantes como miembros de bandas criminales, generaron controversia, ya que abogados y familiares negaron dichas acusaciones, asegurando que muchos no tenían antecedentes penales.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó la llegada de los 252 repatriados, mientras que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció la liberación de todos los venezolanos detenidos en su país, acusados de pertenecer a la organización criminal Tren de Aragua. Bukele destacó que la transferencia se realizó a cambio de un número significativo de presos políticos venezolanos y ciudadanos estadounidenses.
Familiares de los repatriados expresaron alivio y alegría. Mariyin Araujo, esposa de Jerce Reyes, un exfutbolista de 35 años, planea una celebración en Machiques, Venezuela, para recibirlo. “Mis hijas están ansiosas por ver a su papá”, dijo. Blanca Martínez, pareja de Miguel Ángel Rojas, espera reunirse con él pronto en México tras meses sin contacto.
Un vuelo adicional desde Texas trajo a más venezolanos, incluidos niños separados de sus familias en EE.UU., según el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, quien anticipó más movimientos migratorios. El enviado especial de EE.UU. para rehenes, Adam Boehler, supervisó la operación en El Salvador, donde se reunió con los estadounidenses liberados y con Bukele.
Estados Unidos reiteró su apoyo a la restauración de la democracia en Venezuela y exigió la liberación de los presos políticos que aún permanecen detenidos. La operación, coordinada por la Oficina del Enviado Presidencial Especial para Asuntos de Rehenes, refleja un esfuerzo diplomático de alto nivel para resolver una crisis humanitaria y política de larga data.—Con información de DJ Judd, Carroll Alvarado y Stefano Pozzebon.—
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