Según Powell, en un comunicado y un inusual mensaje en video, las citaciones de un gran jurado llegaron el viernes anterior y amenazan con una posible acusación penal. El motivo oficial es su declaración sobre el ambicioso proyecto de renovación de la sede histórica de la Fed en Washington, que ha experimentado importantes sobrecostos.
Powell calificó esta acción como un mero “pretexto” y vinculó directamente la investigación a las persistentes presiones del presidente Trump para que la Fed reduzca drásticamente las tasas de interés, a pesar de que la inflación continúa por encima del objetivo del 2 %.
“La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije las tasas de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá al público, en lugar de seguir las preferencias del Presidente”, afirmó Powell con firmeza.
El presidente de la Fed, quien ha servido bajo administraciones tanto republicanas como demócratas, insistió en que su labor se centra exclusivamente en el doble mandato del banco central: controlar la inflación y mantener un bajo desempleo, sin ceder a influencias políticas.
Las críticas de Trump y el contexto del proyecto de renovación
Por su parte, el presidente Donald Trump negó en una entrevista con NBC tener conocimiento directo de la investigación del Departamento de Justicia. Sin embargo, aprovechó la ocasión para criticar nuevamente a Powell:
“No sé nada al respecto, pero ciertamente no es muy bueno en la Fed, y no es muy bueno construyendo edificios”.
Trump ha cuestionado repetidamente los sobrecostos del proyecto de renovación de las oficinas de la Fed (incluyendo los edificios Eccles y Constitution Avenue). Según cifras discutidas públicamente, el costo habría escalado a aproximadamente 3.100 millones de dólares, superando los 2.700 millones presupuestados inicialmente —una diferencia que Powell ha desmentido o atribuido a factores como inflación, escasez de mano de obra y complicaciones imprevistas en la construcción.
Repercusiones políticas y futuro de la Fed
El mandato de Jerome Powell como presidente de la Fed concluye en mayo de 2026, lo que abriría la puerta a un reemplazo por parte de Trump —con Kevin Hassett, su principal asesor económico, como uno de los nombres más mencionados.
Sin embargo, el senador republicano Thom Tillis declaró que no apoyará la confirmación de ningún nuevo nombramiento para la Fed (incluido el de presidente) hasta que la situación legal se resuelva completamente, lo que podría generar una vacancia prolongada.
Desde el lado demócrata, la senadora Elizabeth Warren acusó al presidente de intentar una “toma de control corrupta” del banco central, con el objetivo de reemplazar a Powell por un “títere” que siga sus directrices económicas.
Este episodio representa una de las escaladas más graves en la larga disputa entre Trump y la Fed por la independencia de la política monetaria, en un contexto de economía estadounidense aún expectante ante posibles impactos de la guerra comercial y las decisiones de tasas de interés.
—Fuente:Revista Semana—
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