Cali, 24 de agosto de 2025 — Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido como Iván Mordisco, líder del Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de las extintas FARC, ha sido señalado por el presidente Gustavo Petro como responsable del ataque con cilindros bomba contra una base aérea en Cali que dejó seis muertos y más de 70 heridos. El mandatario calificó a Mordisco como un “traqueto vestido de revolucionario” y anunció que el EMC, junto con la Segunda Marquetalia y el Clan del Golfo, será considerado una organización terrorista, sujeta a persecución internacional.
El atentado en Cali, ocurrido el jueves, refleja la capacidad del EMC para operar en grandes ciudades y su estrategia de terror en respuesta a las ofensivas de la Fuerza Pública, especialmente en el Cañón del Micay, según analistas como Elizabeth Dickinson del International Crisis Group. Mordisco, un exguerrillero radical opuesto a los acuerdos de paz de 2016, ha consolidado su poder desde 2022 tras la muerte de Gentil Duarte, otro líder disidente. A pesar de ser dado por muerto en varias ocasiones, reapareció liderando el EMC y mostrando disposición inicial a dialogar con el gobierno de Petro, aunque las negociaciones colapsaron en abril de 2024 tras la fragmentación del grupo.
El EMC, que opera en el sur del país, incluyendo Cauca, Nariño y Valle del Cauca, se financia con economías ilícitas como el narcotráfico y mantiene una fuerte presencia en corredores estratégicos como Buenaventura. A pesar de los esfuerzos de seguridad de los gobiernos de Santos, Duque y Petro, su expansión no ha sido contenida, según Kyle Johnson de la Fundación Conflict Responses. La organización combina cohesión interna con una marcada violencia contra comunidades indígenas, firmantes de paz y civiles, como el asesinato de la líder Carmelina Yule en Cauca.
Petro, quien inició diálogos con el EMC en octubre de 2023 como parte de su política de paz total, ha endurecido su postura tras el atentado, calificándolo como un crimen contra la humanidad. Mordisco, en una carta pública enviada este sábado, defendió su “justicia revolucionaria” tras la captura de su hermano, acusado de colaborar con las disidencias. La Fundación Ideas para la Paz señala que su oposición a la sustitución de cultivos ilícitos y su hostilidad hacia los acuerdos de paz lo han convertido en un actor criminal con una fachada ideológica.
El ataque en Cali, un punto simbólico como capital del Pacífico, evidencia el desafío que representa Mordisco para el Estado, en un contexto donde las disidencias han intensificado sus acciones contra instalaciones militares y policiales, complicando los esfuerzos por alcanzar la paz.
—Fuente:EL PAÍS—
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