Irán en transición: consejo de tres lidera tras muerte de Alí Jamenei en ataques de EE.UU. e Israel

La muerte del ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán durante casi cuatro décadas, ha generado un vacío de poder en el régimen islámico y activado un proceso de sucesión sin precedentes en medio de ataques militares en curso por parte de Estados Unidos e Israel.

Jamenei, quien sucedió al ayatolá Ruhollah Jomeini en 1989, falleció sin un heredero declarado oficialmente. Según la Constitución iraní, un consejo de liderazgo temporal de tres personas asumió el control este domingo hasta que la Asamblea de Expertos elija al nuevo líder supremo.

El consejo está integrado por:

• El presidente Masoud Pezeshkian (moderado).

• El jefe de la judicatura Gholamhossein Mohseni Ejei (línea dura).

• El clérigo de alto rango Alireza Arafi.

Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento, afirmó que el régimen “se había preparado para estos momentos” y que la formación del consejo generará “un poder y una cohesión inimaginables”. Sin embargo, los ataques del sábado eliminaron a varios altos mandos militares, como el mayor general Abdolrahim Mousavi (jefe militar), Mohammad Pakpour (comandante de la Guardia Revolucionaria) y Ali Shamkhani (secretario del Consejo de Defensa), lo que complica la toma de decisiones de defensa.

La Asamblea de Expertos, un órgano de 88 clérigos de alto rango, será la encargada de nombrar al sucesor. Expertos advierten que el proceso podría demorarse mientras continúen las operaciones bélicas, para evitar más pérdidas en la institución.

Entre los posibles candidatos destacan:

• Mojtaba Jamenei, hijo del fallecido líder, con fuertes lazos con la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), aunque una sucesión familiar podría ser rechazada por el establishment clerical.

• Alireza Arafi, ya en el consejo temporal y con cargos clave en la Asamblea y el Consejo de Guardianes.

• Mohammad Mehdi Mirbagheri, conservador en la Asamblea.

• Hassan Jomeini, nieto del fundador de la Revolución, visto como menos radical.

Analistas señalan que la tensión entre conservadores y reformistas persiste, y que los momentos de sucesión suelen fortalecer inicialmente a las facciones de seguridad. El presidente estadounidense Donald Trump llamó a los iraníes a derrocar al régimen y al IRGC a deponer las armas, aunque no hay señales masivas de levantamientos ni deserciones en las élites de seguridad.

Con gran parte del liderazgo descabezado, el poder real podría recaer en la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que controla amplios sectores económicos y de represión interna a través de Basij. El régimen busca proyectar continuidad y evitar fragmentación en su hora más crítica, mientras aumenta el riesgo de una guerra regional más amplia en Medio Oriente.

—Fuente:CNN En Español—

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