El conflicto armado iniciado por ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán entra en su tercer día con una escalada dramática: represalias iraníes han matado a al menos 17 personas en la región, incluyendo tres militares estadounidenses, mientras se abren nuevos frentes en Líbano y el Golfo Pérsico. El presidente Donald Trump estima que la campaña durará “cuatro semanas”, en medio de bajas civiles en Irán (al menos 555 muertos, según la Media Luna Roja) y la muerte del líder supremo ayatolá Alí Jamenei, dejando al mundo en vilo por impactos económicos y humanitarios.
Cuerpo de la noticia:
El Pentágono y la Casa Blanca insisten en que no se trata de una “operación de una noche”, sino de una campaña sostenida para neutralizar amenazas nucleares y militares de Irán. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., advirtió este lunes sobre “más bajas estadounidenses inevitables”, mientras Trump, en entrevistas con medios como CNN, alertó que “la gran ola aún no ha llegado”. En un incidente de fuego amigo en Kuwait, tres aeronaves militares estadounidenses se estrellaron, aunque los seis tripulantes sobrevivieron y están estables.
Israel, por su parte, respondió a provocaciones de Hezbollah con intensos bombardeos en Líbano, causando al menos 31 muertes según autoridades libanesas. El grupo extremista lanzó proyectiles contra una base israelí en represalia por la muerte de Jamenei, abriendo un nuevo frente que obliga a evacuaciones masivas en el sur libanés.
En Irán, los ataques aliados han devastado infraestructuras clave: explosiones en Teherán dañaron un hospital y el Palacio de Golestán (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO), mientras medios estatales reportan la evacuación de pacientes y exhiben arsenales de drones en túneles subterráneos como muestra de resistencia. Entre las víctimas, al menos 165 personas murieron en una escuela primaria para niñas, según informes oficiales.
¿Qué motivó los ataques iniciales?
Tanto Trump como el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu justifican la ofensiva como defensa preventiva contra el supuesto programa nuclear iraní, sin evidencias nuevas de avances inminentes. La Casa Blanca argumenta que Irán ignoró demandas para no reconstruir sus capacidades atómicas, y el secretario de Estado Marco Rubio enfatizó que los golpes preventivos evitaron mayores pérdidas estadounidenses ante una esperada represalia por acciones israelíes planeadas.
Trump evocó escenarios como el de Venezuela –donde fuerzas estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en enero, instalando a Delcy Rodríguez como interina– como “perfecto” para Irán, esperando que la Guardia Revolucionaria se rinda al pueblo. Sin embargo, el secretario de Defensa Pete Hegseth aclaró que no buscan un “cambio de régimen” ni reconstrucción nacional como en Irak, sino destruir misiles, la marina y cualquier amenaza nuclear. Inteligencia de la CIA y agencias israelíes rastrearon a Jamenei por meses, incluso durante negociaciones sobre un nuevo acuerdo nuclear.
¿Quién gobierna Irán tras la muerte de Jamenei?
Un consejo interino de tres miembros asume el control: el presidente moderado Masoud Pezeshkian, el jefe judicial Gholamhossein Mohseni Ejei y el clérigo Alireza Arafi. Imágenes de Press TV muestran al grupo reunido, pero el proceso para elegir un nuevo líder supremo se complica por la muerte de altos mandos militares. A pesar del golpe, Irán retiene capacidad para lanzar misiles y drones regionales.
Ataques y repercusiones en la región:
Represalias iraníes han alcanzado Israel (al menos 10 muertos y 200 heridos, incluyendo nueve en un refugio en Beit Shemesh), Bahrein (incendio en un edificio cerca de una base naval de EE.UU.), Emiratos Árabes Unidos (hotel en llamas en Dubái y heridos en el aeropuerto) y otros aliados del Golfo. Qatar derribó dos bombarderos iraníes Su-24, escalando su involucramiento, mientras Arabia Saudita interceptó drones en su refinería de Ras Tanura. Buques comerciales en Bahrein también fueron atacados, forzando evacuaciones.
Equipos de CNN en Dubái, Abu Dhabi y Doha reportan explosiones y misiles interceptados, rompiendo la percepción de seguridad en estos hubs turísticos y expatriados.
Impacto en los precios del petróleo y la economía global:
Con Irán controlando el Estrecho de Ormuz –vía para el 20% del petróleo y GNL mundial–, los precios se dispararon: Brent subió 9% a US$79 por barril, WTI 8% a US$73, y el gas natural europeo 48% tras un ataque a la planta qatarí de Ras Laffan. El general iraní Ebrahim Jabbari amenazó con incendiar buques en el estrecho, paralizando ya el tráfico marítimo por ataques previos. Instalaciones energéticas siguen en riesgo, amplificando temores de una crisis económica global.
—Fuente:CNN En Español—
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