La frontera entre Colombia y Ecuador vive desde este 1 de febrero de 2026 una escalada comercial sin precedentes en los últimos años tras la entrada en vigor de medidas arancelarias recíprocas que han disparado la tensión económica y logística en la zona.
Largas filas de camiones de carga se registraron durante todo el fin de semana en el puente internacional de Rumichaca, mientras exportadores e importadores intentaban despachar mercancías antes del encarecimiento definitivo. A pesar de operativos extraordinarios por parte de las aduanas de ambos países, una cantidad significativa de carga quedó represada.
Sectores productivos y gremios de Nariño advierten que Colombia sería el país más perjudicado en esta confrontación. Según estimaciones de Fenalco Nariño, cerca del 40 % del movimiento comercial binacional podría verse afectado por la pérdida de competitividad. Productos colombianos que antes se colocaban con ventaja en el mercado ecuatoriano ahora enfrentan un encarecimiento de hasta 30 %, lo que facilita la sustitución por mercancías provenientes principalmente de Perú.
“Es una suma de ceros para los dos países, pero el golpe es mucho más fuerte para nosotros porque exportamos bastante más de lo que importamos desde Ecuador. Buscar nuevos mercados no es inmediato y muchas empresas pueden no sobrevivir el proceso”, señaló Alfredo Buchelli, director de Fenalco Nariño.
El sector transportador también elevó la voz de alarma. Manuel Romo, vicepresidente de la Asociación Colombiana de Camioneros en Nariño, confirmó que la reducción drástica en el flujo de carga podría empujar a algunos actores hacia rutas de contrabando, incrementando los riesgos de seguridad en una frontera ya golpeada por economías ilícitas.
En respuesta, transportadores de ambos lados de la frontera convocaron una movilización binacional para el próximo martes 3 de febrero. La denominada Marcha por la Dignidad Fronteriza reunirá a más de mil camioneros por país en el puente de Rumichaca, donde realizarán una caravana vehicular y una concentración conjunta para exigir diálogo inmediato entre los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa.
“Es inaudito que en pleno siglo XXI y dentro de la Comunidad Andina, que se supone es un mercado común, se impongan este tipo de barreras. La solución más rápida y sensata es sentarse a dialogar”, afirmó Romo.
Hasta el momento de publicación de esta nota, ninguno de los dos gobiernos ha anunciado una mesa de negociación concreta ni la suspensión temporal de las medidas arancelarias.
(Fuente: Caracol Radio)
Emisora Fusaonline