Washington, 17 de febrero de 2026 – El reverendo Jesse Louis Jackson, destacado líder de los derechos civiles, ministro bautista y dos veces candidato presidencial demócrata, falleció este martes a los 84 años, según confirmó su familia y la Coalición Rainbow PUSH.
Jackson, protegido cercano del reverendo Martin Luther King Jr., murió pacíficamente rodeado de sus seres queridos tras una larga batalla con la parálisis supranuclear progresiva (PSP), enfermedad que lo había mantenido bajo observación médica en los últimos meses.
Nacido en 1941 en Greenville, Carolina del Sur, en plena era de segregación racial (leyes Jim Crow), Jackson se convirtió en uno de los activistas más influyentes de su generación. Colaboró estrechamente con King en la década de 1960 y, tras su asesinato en 1968, emergió como figura transformadora del movimiento por los derechos civiles.
Fundador de la Coalición Arcoíris (Rainbow Coalition), promovió una alianza multirracial que incluía a afroamericanos, blancos, latinos, asiáticos, nativos americanos y comunidad LGBTQ+, allanando el camino para un Partido Demócrata más inclusivo y progresista. Sus campañas presidenciales de 1984 y 1988 inspiraron a millones, atrajeron votantes blancos y demostraron la viabilidad de un candidato negro en la política nacional, sentando precedentes que facilitaron la elección de Barack Obama en 2008.
Una de sus frases más recordadas fue “Mantén viva la esperanza” (Keep hope alive), que encapsuló su compromiso con la justicia social a lo largo de décadas, desde la era de Jim Crow hasta el movimiento Black Lives Matter.
Expertos destacan que Jackson impulsó cambios clave en las reglas de las primarias demócratas (de sistema ganador-se-lleva-todo a proporcional) y priorizó temas como los derechos de los homosexuales en su plataforma, transformando el partido en una fuerza multicultural.
“Fue un pionero, un explorador”, dijo él mismo sobre no haber llegado a la presidencia: “Tuve que lidiar con la duda, el cinismo y el miedo a que una persona negra se presentara”.
Deja en luto a su esposa Jacqueline y sus hijos Santita, Jesse Jr., Jonathan, Yusef, Jacqueline y Ashley. Su legado como defensor incansable de la igualdad y la esperanza multirracial continúa inspirando a generaciones.
—Fuente:CNN En Español—
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