Bogotá, 24 de septiembre de 2025 – En un avance significativo para la educación inclusiva en Colombia, la Ley 2216 de 2022 y recientes disposiciones del Ministerio de Educación refuerzan el derecho fundamental de niños, niñas y jóvenes con trastornos específicos de aprendizaje (TEA) y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) a recibir una educación adaptada a sus necesidades. Esta normativa obliga a las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, a implementar medidas que garanticen una atención digna y apoyos especializados, marcando un hito en la lucha de estudiantes y padres de familia por una educación equitativa.
Educación como derecho fundamental
La Constitución Política de Colombia, en su artículo 67, establece que la educación es un derecho inalienable y un servicio público con función social, orientado a promover el acceso al conocimiento, la cultura, la ciencia y el respeto por los derechos humanos. En este marco, el Ministerio de Educación ha enfatizado que todos los niños y jóvenes, incluidos aquellos con trastornos de aprendizaje o TDAH, deben recibir una educación que fomente su desarrollo integral.
Los trastornos específicos de aprendizaje, que afectan habilidades como la lectura, la escritura y las matemáticas, y el TDAH, requieren apoyos pedagógicos y terapéuticos especializados. La Ley 2216 de 2022 busca precisamente garantizar que las instituciones educativas implementen estas medidas, promoviendo la inclusión efectiva desde la primera infancia hasta la educación superior.
Obligaciones de los colegios
La legislación exige que los colegios atiendan las necesidades de todos los estudiantes, sin excepción. Los padres de familia pueden exigir formalmente un cupo escolar para sus hijos, incluso si este es negado por cualquier motivo, mediante un derecho de petición presentado ante la institución educativa. Además, las escuelas deben ofrecer una atención respetuosa, con apoyos que promuevan la autonomía, la toma de decisiones y la participación social de los estudiantes.
El Plan Individual de Ajustes Razonables (PIAR) es una herramienta clave para garantizar la inclusión de estudiantes con discapacidad. Aunque el TDAH no se considera una discapacidad, el Ministerio de Educación ha aclarado que estos estudiantes también tienen derecho a recibir apoyos educativos sin barreras innecesarias.
No más valoraciones neuropsicológicas anuales
Una de las victorias más recientes para las familias es la resolución del Ministerio de Educación, a través del concepto 97261 de 2025, que prohíbe a los colegios y Secretarías de Educación exigir valoraciones neuropsicológicas anuales como requisito para brindar apoyos a estudiantes con TDAH. Esta práctica, que imponía una carga económica y administrativa a las familias, carece de sustento legal, según la Oficina Asesora Jurídica del Ministerio. En consecuencia, las instituciones educativas no pueden condicionar la atención educativa a este tipo de evaluaciones periódicas.
Un paso hacia la inclusión
La implementación de estas medidas representa un avance hacia una educación más inclusiva y equitativa en Colombia. La Ley 2216 de 2022, respaldada por el compromiso del Gobierno nacional, busca garantizar que niños, niñas y jóvenes con necesidades educativas especiales no solo tengan acceso a la educación, sino que puedan desarrollarse plenamente en un entorno que respete sus derechos y potencie sus capacidades.
Este logro refleja el esfuerzo conjunto de estudiantes, padres de familia y autoridades educativas para derribar barreras y construir un sistema educativo que responda a las necesidades de todos. Las familias interesadas en conocer más detalles sobre sus derechos pueden consultar directamente con las instituciones educativas o el Ministerio de Educación.
—Con información de Red+ Noticias y el Ministerio de Educación Nacional—
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