El fundador de Totto, Yonatan Bursztyn, llamó a los colombianos a valorar más el talento y las empresas nacionales, que suelen ser reconocidas en el exterior pero subvaloradas en el propio país.
Yonatan Bursztyn, quien a los 28 años adquirió una fábrica de marroquinería en bancarrota y la transformó en la icónica marca Totto, compartió en una entrevista con Portafolio su visión sobre el emprendimiento en Colombia. Proveniente de una familia de emprendedores, Bursztyn fundó la compañía en 1987 en Bogotá, apostando por mochilas y bolsos de lona con diseños innovadores y colores llamativos, en lugar de productos tradicionales en cuero.
La marca creció rápidamente: abrió su primer punto de venta propio, expandió su presencia nacional y, en los años 90, inició su internacionalización con tiendas en países como Costa Rica, Venezuela, Ecuador y Guatemala, consolidando un modelo de franquicias. Posteriormente, diversificó su oferta incorporando maletas de viaje, accesorios y ropa. Hoy, Totto está presente en más de 57 países, emplea directamente a más de 3.000 personas y es reconocida por su durabilidad y diseños atractivos.
La empresa ha destacado en eventos deportivos de alto perfil, como los Juegos Olímpicos, donde ha sido proveedor oficial del vestuario del comité colombiano, y continúa innovando para captar tanto a públicos jóvenes como adultos.
En su reflexión, Bursztyn enfatizó la importancia de los emprendedores para la economía nacional y lamentó la falta de confianza interna en el talento colombiano:
“Como siempre sale uno de Colombia y los mejores meseros son colombianos, los mejores artistas son colombianos. Entonces, por fuera nos reconocen, por dentro no nos la creemos. Sí. Y creo que es momento de creérnoslas. Creo que las marcas colombianas, las empresas colombianas, no solamente están para Colombia, están para el mundo, tienen esa capacidad”.
(Fuente: Red+ Noticias, artículo publicado el 3 de enero de 2026)
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