El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales mantiene activo el seguimiento satelital y de superficie sobre el transporte transatlántico de polvo sahariano, un fenómeno anual que ya muestra concentraciones elevadas en el norte de África, aunque su llegada a territorio nacional sigue siendo mínima.
Según el reporte oficial de la entidad, en los últimos tres días solo se han registrado cantidades mínimas de partículas minerales sobre la costa Caribe, sin generar afectaciones significativas en la calidad del aire ni en la salud pública. Las proyecciones para los próximos tres días indican que no se espera un incremento relevante.
La subdirectora de Meteorología del IDEAM, teniente coronel Carolina Rueda, explicó que este evento atmosférico suele intensificarse a partir de abril, alcanza su pico entre julio y agosto, y declina hacia septiembre. “Hasta ahora no han generado mayor impacto ni afectación en el territorio nacional”, precisó la funcionaria.
El polvo del Sahara, compuesto principalmente por arena fina rica en silicatos, viaja impulsado por los vientos alisios y puede provocar calima, reducción de visibilidad y aumento de material particulado PM10 y PM2.5. En salud, irrita ojos, piel y vías respiratorias, con mayor riesgo para asmáticos y personas con afecciones pulmonares crónicas. En el clima, su aire seco inhibe la formación de nubes y lluvias; en los ecosistemas, aporta nutrientes a suelos y océanos, pero en exceso puede dañar arrecifes coralinos.
La institución reiteró el llamado a la ciudadanía para que consulte exclusivamente los canales oficiales y evite información no verificada, en línea con su compromiso de entregar datos científicos oportunos para proteger la salud y el bienestar colectivo.
Aunque el monitoreo se intensifica en esta época previa al período estacional más fuerte, el IDEAM descarta por el momento cualquier alerta sanitaria o ambiental relacionada con el fenómeno en el país.
Fuente: la República
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