Caracas, 28 de noviembre de 2025 – En un movimiento que ha avivado las tensiones en un país ya fracturado por la polarización política, las autoridades venezolanas detuvieron este miércoles a una prominente figura de la oposición, en lo que críticos califican como un intento desesperado por silenciar voces disidentes ante las crecientes protestas por la crisis económica y electoral.
La afectada es María Corina Machado, líder indiscutible del movimiento opositor que ha desafiado repetidamente al gobierno de Nicolás Maduro. Según fuentes cercanas al caso, Machado fue arrestada en las afueras de Caracas durante una reunión con activistas, acusada de “conspiración contra la estabilidad nacional” y “incitación a la violencia”. El Ministerio del Interior emitió un comunicado oficial en el que la califica de “agente extranjera” financiada por intereses externos, aunque no presentó evidencia concreta en su declaración inicial.
Este arresto llega apenas semanas después de las controvertidas elecciones presidenciales de julio, donde Maduro fue declarado vencedor en medio de denuncias masivas de fraude por parte de la oposición y observadores internacionales. La detención de Machado, quien fue inhabilitada para postularse como candidata y ha liderado marchas multitudinarias, representa un escalada en la represión que ha incluido decenas de arrestos de activistas y periodistas en los últimos meses.
“Esto no es justicia, es venganza pura y simple”, declaró Edmundo González, el candidato opositor que según encuestas independientes habría ganado las elecciones, en un video difundido desde el exilio en España. “Maduro teme al pueblo venezolano y a líderes como María Corina, que representan la esperanza de cambio real”. González llamó a la comunidad internacional a no reconocer el régimen y a imponer sanciones más estrictas.
Desde Washington, el Departamento de Estado de Estados Unidos condenó el acto como “una violación flagrante de los derechos humanos” y exigió la liberación inmediata de Machado. La Unión Europea y la OEA han emitido declaraciones similares, recordando que Venezuela se encuentra bajo escrutinio por parte de la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de lesa humanidad.
El contexto histórico agrava la situación: Machado, ingeniera de profesión y exdiputada, emergió como figura clave tras las fallidas negociaciones de 2019 en Noruega y el fallido intento de Juan Guaidó por asumir la presidencia interina en 2019. Su carisma y retórica directa la han convertido en un símbolo de resistencia, pero también en un blanco constante para el chavismo, que la acusa de ser una “fascista” alineada con la agenda imperialista.
Analistas locales advierten que esta detención podría desencadenar una ola de protestas masivas, similar a las de 2017 que dejaron cientos de muertos. “El gobierno está acorralado: la hiperinflación roza el 200% anual, el éxodo masivo supera los 7 millones de personas y el petróleo, principal fuente de ingresos, se vende a precios bajos en el mercado negro”, explica el politólogo Luis Vicente León en una entrevista exclusiva. “Arrestar a Machado es un error táctico; en lugar de debilitar a la oposición, podría unirla más”.
Hasta el momento, seguidores de Machado han convocado concentraciones pacíficas en Caracas y otras ciudades para este viernes, bajo el lema “Libertad para María Corina”. La situación permanece volátil, con reportes de un fuerte despliegue militar en las calles capitalinas.
Venezuela, rica en recursos pero sumida en décadas de corrupción y sanciones, continúa siendo un polvorín regional. La pregunta que todos se hacen es si este arresto será el detonante de un cambio, o simplemente otro capítulo en la larga agonía de una nación dividida. El mundo observa con atención.
—Fuente:BBC News Mundo—
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