En la noche del martes 2 de septiembre de 2025, se reportó el secuestro de Samuel Londoño Escobar Peláez, un menor de 17 años e hijo de Samuel Londoño Ortega, exalcalde de Miranda (Cauca) y actual gerente de la Industria Licorera del Cauca. El incidente ocurrió en las vías rurales que conectan el municipio de Miranda con Florida, en el Valle del Cauca, cuando el joven se desplazaba en motocicleta junto a otro adolescente. Según testigos y familiares, hombres armados en una camioneta interceptaron al grupo, obligaron a Samuel a descender del vehículo y se lo llevaron con rumbo desconocido.
La Alcaldía de Miranda emitió un comunicado oficial rechazando categóricamente el acto, que consideraron un atentado contra la paz familiar y los valores de convivencia en la región. “Elevamos nuestras oraciones por la protección, la vida y la integridad de Samuel, y pedimos a sus captores que lo liberen de manera inmediata”, expresaron las autoridades locales, manifestando solidaridad con la familia Londoño y llamando a la comunidad a unirse en un clamor por su pronto regreso. El alcalde Zúñiga Barona enfatizó la unidad y esperanza en estos momentos de angustia.
Hasta el momento, no se ha recibido ninguna comunicación de los captores ni se conocen sus pretensiones, aunque en la zona operan estructuras disidentes de las FARC como las de Jaime Martínez y Carlos Patiño. De esta última, hace apenas una semana se entregó a las autoridades su cabecilla, Anderson Andrey Vargas, alias “Kevin”, un objetivo de alto valor con recompensa de hasta 1.614 millones de pesos, según el presidente Gustavo Petro, quien atribuyó su captura a la Operación Perseo en el Cañón del Micay. La Policía Nacional, a través del Gaula, ha desplegado un operativo intensivo en la región para localizar al menor, tras recibir la alerta inmediata de la comunidad y confirmar los hechos con los familiares. No se ha establecido aún el grupo responsable, pero las investigaciones avanzan para esclarecer el móvil.
Miranda, ubicado a unos 65 kilómetros de Cali en el norte del Cauca, es una zona azotada por la violencia de grupos armados ilegales que no se desmovilizaron tras los acuerdos de paz de 2016 con las FARC. Este secuestro genera alarma en una región donde los atentados contra líderes y sus familias son recurrentes, y pone en evidencia la persistente inseguridad pese a esfuerzos gubernamentales como las operaciones militares recientes.
—Fuente:Revista Semana—
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