Dejó Venezuela huyendo de la inseguridad… y el miedo a ICE la obligó a dejar EE.UU. y mudarse a España

Mariángel Carrillo, venezolana de Barquisimeto, llegó a Weston (Florida) hace siete años buscando la tranquilidad que no tenía en su país. Trabajó como trabajadora social y luego como bróker de seguros: “Me fue muy bien, Estados Unidos me dio una tranquilidad que no tenía”, cuenta a CNN.

Pero en 2025, con el segundo mandato de Trump y los operativos intensos de ICE, todo cambió. Aunque tenía permiso de trabajo hasta 2030 y contribuía con impuestos, se sintió perseguida: “De un momento a otro me sentí perseguida. Me dio miedo estar en la calle, hablar, dar mi opinión… y eso fue exactamente por lo que salí de Venezuela”. Su trabajo callejero se volvió imposible: “Ya no me sentía segura para hacerlo”.

Intentó pasar desapercibida cambiando de carro y quitando imágenes religiosas del vidrio por temor a ser “tipificada” como latina, pero el miedo evocó los peores recuerdos de su país. Finalmente, decidió emigrar de nuevo: en septiembre de 2025 llegó a Madrid con una visa de nómada digital, que le permite residir tres años trabajando remotamente.

“España me regresó esa seguridad, esa tranquilidad. El país me ha tratado muy amablemente… solo puedo decir cosas buenas desde que llegué”, afirma ahora más relajada. Agradece el apoyo a migrantes: “Dejar tu país a cierta edad es difícil. Que te den la mano y te lo hagan sencillo, siempre se agradece”. Planea quedarse en Madrid a medio plazo, aunque deja abierta la puerta a regresar algún día a Venezuela “como todos”.

Una historia que refleja el impacto de las políticas migratorias en miles de trabajadores hispanos legales que se sienten tratados “como criminales”.

—CNN En Español—

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