De sanciones a tambores de guerra: La estrategia de Trump contra Venezuela y Maduro se intensifica

La relación entre Estados Unidos y Venezuela bajo el segundo mandato de Donald Trump ha escalado a niveles de tensión sin precedentes, marcada por sanciones, despliegues militares y una retórica agresiva contra el presidente venezolano Nicolás Maduro. Según un informe de CNN, la estrategia de Trump combina una política de “máxima presión” con acciones militares en el Caribe, manteniendo a Venezuela en el centro de su agenda en América Latina.

Desde antes de asumir su segundo mandato (2025-2029), Trump calificó a Maduro como “dictador” y señaló a los inmigrantes venezolanos en EE.UU. con afirmaciones falsas, como la supuesta liberación de presos enviados a territorio estadounidense, sin pruebas. Estas declaraciones han acompañado medidas migratorias drásticas, como la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 350.000 venezolanos en enero de 2025, y la terminación del programa de “parole humanitario” en junio, decisiones que han enfrentado resistencia judicial. Una corte federal bloqueó parcialmente estas medidas en agosto, pero el gobierno insiste en deportaciones, incluyendo el traslado de cientos de venezolanos a una megaprisión en El Salvador.

En el frente económico, Trump ha intensificado sanciones, imponiendo un arancel del 25% a países que compren petróleo venezolano y revocando temporalmente la licencia de Chevron para operar en Venezuela, aunque esta fue extendida tras negociaciones. Además, en julio, el Departamento del Tesoro designó al supuesto Cartel de los Soles como organización terrorista, y en agosto, la recompensa por la captura de Maduro se duplicó a 50 millones de dólares, acusándolo de ser “uno de los narcotraficantes más grandes del mundo”. Venezuela ha rechazado estas acusaciones, calificándolas de “difamación”.

El despliegue militar estadounidense en el Caribe, el mayor desde la invasión de Panamá en 1989, incluye más de 4.000 efectivos, siete buques de guerra y un submarino nuclear. Este refuerzo, anunciado como una operación antidrogas, culminó el 2 de septiembre de 2025 con un ataque letal contra una embarcación presuntamente ligada al Tren de Aragua, que dejó 11 muertos. El secretario de Estado, Marco Rubio, defendió la acción y advirtió que se repetirán, mientras Venezuela calificó el operativo como un “invento”. Las maniobras han avivado temores de una intervención militar, reminiscente de la retórica de Trump en 2019, cuando no descartó el uso de la fuerza contra Maduro.

A pesar de las tensiones, ambos gobiernos mantienen canales de comunicación abiertos. Maduro, quien en noviembre expresó deseos de un “nuevo comienzo” con EE.UU., elogió la audacia de Trump, pero criticó a Rubio por incitar al conflicto. La situación sigue siendo volátil, con implicaciones no solo para las relaciones bilaterales, sino también para los más de 900.000 venezolanos en EE.UU. y la estabilidad regional.

Fuente: CNN

Emisora Fusaonline