El conflicto en Medio Oriente, marcado por las represalias iraníes tras ataques de Estados Unidos e Israel, ha dejado a miles de pasajeros de cruceros varados en puertos del golfo Pérsico, transformando vacaciones de lujo en una espera incierta bajo la sombra de amenazas de misiles y cierres de espacio aéreo.
Uno de los casos más destacados es el del MSC Euribia, un imponente crucero de 331 metros y 19 cubiertas atracado en el puerto de Dubai desde el domingo. Pasajeros como Lesley Ballantyne, originaria de Escocia, describen una experiencia surrealista: se despertó en la madrugada por una alerta de emergencia en su teléfono que advertía de “posibles amenazas de misiles” y recomendaba buscar refugio inmediato. Al asomarse por la ventana de su camarote, solo vio oscuridad y las luces del puerto. “Hemos escuchado algunos fuertes estallidos y visto misiles siendo interceptados desde el barco, pero todo parece estar lejos”, relató a CNN.
Sharon Cockram, otra pasajera británica a bordo, expresó el desconcierto general: “Nunca, nunca, nunca pensamos que nos veríamos envueltos en algo así. Siempre es algo que ves en la televisión desde casa”. Cockram está especialmente ansiosa por regresar al Reino Unido, ya que su hija está en un embarazo muy avanzado y el parto podría ocurrir en cualquier momento: “Nuestra hija está preocupadísima […] algo que todos preferiríamos evitar”.
A pesar de la tensión, el ambiente a bordo mantiene una extraña normalidad. Ambas pasajeras destacan que no hay signos de pánico y elogian al personal por mantener el ánimo alto, aunque ellos también enfrentan preocupaciones familiares. Los pasajeros intentan disfrutar del entretenimiento programado: el lunes por la noche se realizó una fiesta blanca con invitados vestidos de blanco, comida, bebida y baile. “El lugar estaba animadísimo”, contó Ballantyne, quien reconoció que la situación resulta “muy surrealista” al combinar celebración con el sonido distante de misiles. “Estamos literalmente atrapados y no podemos ir a ningún lado, así que tener la oportunidad de distraernos es muy valioso”, añadió, aunque admitió emociones encontradas y preocupación por las víctimas directas del conflicto.
El espacio aéreo regional permanece cerrado o severamente limitado, y las embarcaciones evitan el estrecho de Ormuz —vía marítima estratégica entre Irán y Omán— tras la actualización del Centro Conjunto de Información Marítima a nivel de riesgo “crítico”, que indica que un ataque es “casi seguro”.
Otros cruceros afectados incluyen el Celestyal Discovery en Dubai (Celestyal Cruises), el Celestyal Journey en Doha, y los de TUI Cruises: Mein Schiff 5 en Doha y Mein Schiff 4 en Abu Dabi. Esta última compañía logró repatriar a 218 pasajeros mediante un vuelo especial de Emirates hacia Múnich.
MSC Cruises informó que colabora con embajadas y oficinas extranjeras para repatriar a los pasajeros en cuanto los vuelos se reanuden, y que la situación a bordo sigue tranquila con acceso completo a servicios. “Seguimos garantizando un alto estándar de cuidado, comodidad y apoyo tanto para pasajeros como para tripulación”, señaló la compañía. Ballantyne y Cockram tienen vuelos reservados para el sábado 7 de marzo y confían en poder tomarlos, aunque expresan inquietud por volar dada las recientes amenazas a aeropuertos en la región.
Mientras tanto, los pasajeros se concentran en el presente: disfrutar lo que queda de unas vacaciones que nunca zarparon del puerto, en medio de una crisis geopolítica que nadie anticipó al embarcar.
—Fuente:CNN En Español—
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