Crisis sin precedentes en el Hospital San Francisco de Asís de Quibdó: ocupación roza el 300 % y Nueva EPS acumula millonaria deuda

Quibdó, 5 de diciembre de 2025 – El Hospital San Francisco de Asís, único centro de alta complejidad del departamento del Chocó y referente para más de 550.000 habitantes, atraviesa la peor crisis financiera y operativa de su historia. Actualmente opera con una ocupación del 280 % al 300 %, con pacientes ubicados en sillas, pasillos y hasta en el suelo, mientras la deuda de Nueva EPS con la institución supera los 180.000 millones de pesos, según denunció su gerente, el médico cirujano Édgar Valdés Rentería.


“Estamos colapsados. No tenemos cómo pagar nómina de noviembre ni la prima de diciembre. Si no llegan recursos antes del 10 de diciembre, tendremos que declarar la liquidación del hospital”, advirtió Valdés en rueda de prensa este jueves.

El directivo agregó que, a pesar de haber facturado más de 280.000 millones de pesos en los últimos años a Nueva EPS, la entidad solo ha girado 97.000 millones, generando un déficit que amenaza con cerrar definitivamente las puertas del centro asistencial.


Pacientes en el piso y servicios al límite
Las imágenes que circulan desde Quibdó son dramáticas: decenas de pacientes, muchos de ellos niños y adultos mayores, reciben atención en camillas improvisadas en los corredores. Las áreas de urgencias, hospitalización y cuidados intensivos están saturadas, con tiempos de espera que superan las 20 horas. Personal médico y de enfermería trabaja turnos extenuantes sin garantías de pago.
“Tenemos 42 camas de UCI y todas están ocupadas; incluso hemos tenido que habilitar espacios que no estaban diseñados para eso”, explicó la jefe de enfermería, quien pidió reserva de su identidad por temor a represalias.


Nu

eva EPS, la principal deudora
De los 220.000 millones de pesos que adeudan todas las EPS al hospital, Nueva EPS concentra más del 80 %. Según documentos revelados por la gerencia, la entidad lleva meses incumpliendo acuerdos de pago suscritos ante la Superintendencia Nacional de Salud. El más reciente, firmado en septiembre de 2025, comprometía giros mensuales de 8.000 millones de pesos, pero solo se han recibido 3.000 millones en total.


“Nos deben 183.000 millones confirmados y auditados. No es un cálculo nuestro, son cifras validadas por la Supersalud”, enfatizó Valdés.
Otras EPS con deudas significativas son Savia Salud (13.000 millones), Famisanar, Emssanar y Capresoca, pero ninguna se acerca al volumen adeudado por Nueva EPS, que atiende a cerca del 65 % de los afiliados en el Chocó.


Gobernación y Supersalud en la mira
El gobernador Nubia Carolina Córdoba ha manifestado preocupación, pero hasta el momento no se han anunciado recursos extraordinarios para salvar al hospital. Fuentes internas indican que el departamento solo cuenta con 4.000 millones de pesos disponibles para salud, monto insuficiente ante la magnitud de la crisis.


Por su parte, la Superintendencia Nacional de Salud anunció una visita de inspección para la próxima semana, pero los trabajadores temen que sea “más de lo mismo”. “Cada vez que vienen toman fotos, prometen soluciones y se van. Mientras tanto, los pacientes siguen muriendo por falta de insumos y medicamentos”, denunció un médico de planta.


Llamado urgente al Gobierno Nacional
El gerente Valdés hizo un llamado directo al presidente Gustavo Petro y a la ministra de Salud, Carolina Corcho (e), para que intervengan de manera inmediata. “El Chocó no puede seguir siendo el patio trasero de Colombia. Si cierran este hospital, todo un departamento se queda sin atención de alta complejidad. Aquí no hay a dónde más llevar a un paciente en estado crítico”, sentenció.
Los trabajadores anunciaron que, de no recibir respuestas concretas antes del 10 de diciembre, iniciarán un paro total de actividades, salvo atención de urgencias vitales. La comunidad chocoana, por su parte, convocó a una gran marcha para el lunes 8 de diciembre en defensa del único hospital que les queda.


En medio del abandono histórico que sufre el departamento más pobre del país, el San Francisco de Asís se convierte una vez más en símbolo de la crisis del sistema de salud colombiano: un centro que salva vidas con las uñas mientras lucha por no morir de inanición financiera.

—Fuente:El Tiempo—

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