La Sala Plena de la Corte Constitucional de Colombia, en una decisión unánime, ratificó la constitucionalidad de la Ley 2385 de 2024, que prohíbe las corridas de toros, el rejoneo, las novilladas, las becerradas y las tientas en el país. Además, el alto tribunal extendió la prohibición a otras prácticas como los toros coleados, las corralejas y las peleas de gallos, declarando inexequible el parágrafo que las excluía de la norma.
Con ponencia del magistrado Miguel Polo Rosero, la Corte basó su fallo en el mandato constitucional de protección y bienestar animal, buscando promover una transformación cultural que priorice el respeto hacia los animales. La decisión también consideró aspectos como el impacto fiscal, la protección de la diversidad cultural, el patrimonio cultural, el libre desarrollo de la personalidad, la libertad de expresión, los derechos adquiridos y la propiedad privada de quienes se dedican a estas actividades.
Un plazo de tres años para la transición
Para mitigar el impacto social y económico de la medida, la Corte Constitucional estableció un período de tres años para que las comunidades y personas que dependen de estas prácticas puedan iniciar procesos de reconversión laboral y cultural. Este plazo busca garantizar una transición ordenada hacia nuevas actividades que no impliquen el sufrimiento animal.
Constitucionalidad de la Ley 2385
La Corte analizó exhaustivamente la Ley 2385 de 2024, titulada “Por medio de la cual se aporta a una transformación cultural mediante la prohibición de toros, rejoneo, novilladas, becerradas, y tientas, así como de los procedimientos utilizados en estos espectáculos que socavan la integridad de formas de vida no humana”. Tras evaluar su compatibilidad con la Constitución, el tribunal la declaró exequible, destacando que no vulnera los derechos fundamentales ni el patrimonio cultural, sino que promueve valores de respeto hacia la vida animal.
Reacciones y contexto
La decisión ha generado un amplio debate en el país, ya que estas prácticas, especialmente las corridas de toros y las peleas de gallos, han sido parte de las tradiciones culturales de varias regiones de Colombia. Sin embargo, movimientos animalistas y sectores de la sociedad han aplaudido la medida, considerándola un avance significativo en la protección de los derechos de los animales.
Con esta histórica sentencia, Colombia se suma a otros países que han restringido espectáculos que involucran maltrato animal, marcando un hito en la legislación nacional. La implementación de la prohibición y los procesos de reconversión laboral serán clave en los próximos tres años para garantizar el cumplimiento de esta nueva normativa.
Fuente: Corte Constitucional de Colombia, Caracol Radio.