La bomba ciclónica que azotó el noreste de Estados Unidos dejó una estela de récords históricos de nevadas, con acumulados que superaron los 90 centímetros en varias localidades, paralizando carreteras, aeropuertos y servicios esenciales.
Según el reporte de CNN, la tormenta alcanzó categoría de bomba ciclónica durante la madrugada del lunes 23 de febrero de 2026, con vientos huracanados y bandas de nieve intensas que sepultaron comunidades desde el Atlántico Medio hasta Nueva Inglaterra. Providence, Rhode Island, registró el máximo acumulado con 95,5 cm, seguida por Whitman (Massachusetts) con 85,5 cm, Central Islip (Nueva York) con 78,7 cm y zonas de Connecticut y Nueva Jersey con cerca de 80 cm.
La capital neoyorquina vivió su invierno más nevado desde 2020-2021, mientras Newark (Nueva Jersey) anotó la segunda nevada más intensa desde 1931 y Filadelfia la mayor desde 2016. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, decretó estado de emergencia y prohibición de tránsito desde las 21:00 del domingo hasta el mediodía del lunes.
Los impactos incluyeron más de 10.000 vuelos cancelados entre domingo y martes, suspensión del transporte público, cierre de escuelas, aplazamiento de sesiones en el Congreso y hasta interrupción de DoorDash en la Gran Manzana. Los cortes eléctricos alcanzaron un pico de 650.000 clientes afectados, con alrededor de 375.000 aún sin servicio al amanecer del martes.
Aunque la tormenta principal se disipó al anochecer del lunes, una nueva perturbación menor se aproxima: nieve ligera (menos de 5 cm en la mayoría de la región) afectará el noreste entre martes y miércoles, con mayores acumulados en zonas elevadas de Pensilvania, Nueva York y Nueva Inglaterra.
Fuente: CNN (24 de febrero de 2026).