Las autoridades ambientales de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenaron la suspensión inmediata de las actividades porcícolas en la vereda El Hato, municipio de La Calera, tras comprobar vertimientos directos de residuos al suelo sin ningún tipo de tratamiento ni permiso vigente.
Durante una inspección técnica realizada por profesionales de la Dirección Regional Bogotá – La Calera, se evidenció la acumulación de porcinaza tanto líquida como sólida dentro de los corrales, sin que se realice una limpieza periódica adecuada de las instalaciones.
Los técnicos constataron que la finca cuenta con dos orificios por los cuales los desechos se descargan directamente a zanjas abiertas en tierra, desde donde los residuos se trasladan a otras zonas del predio. Esta práctica, según la CAR, genera una contaminación significativa del suelo, atrae plagas y produce olores ofensivos que afectan la calidad de vida de los vecinos de la zona.
“Al no contar con un tratamiento o plan de manejo, se ocasiona un daño significativo que contamina el suelo, atrae plagas y puede generar problemas de salud pública”, explicó Yuber Cárdenas, director de la regional Bogotá – La Calera de la CAR.
La revisión de los expedientes de la Corporación permitió confirmar que el establecimiento no cuenta con permiso de vertimientos, requisito obligatorio para este tipo de actividades.
Frente a esta situación, la autoridad ambiental impuso una medida preventiva de carácter inmediato: la suspensión total de las operaciones porcícolas en el predio. Paralelamente, la CAR continúa el proceso de identificación de otros posibles impactos ambientales con el fin de determinar las sanciones adicionales a las que haya lugar.
La entidad reiteró su compromiso con el control y vigilancia de actividades que puedan afectar los recursos naturales y la salud de las comunidades en su jurisdicción.
Emisora Fusaonline