Los cajeros automáticos, pese a los sistemas de seguridad implementados por las entidades bancarias, siguen siendo blanco de delincuentes que aprovechan la distracción o confianza de los usuarios para cometer fraudes con tarjetas de débito y crédito.
Una de las prácticas más recurrentes es el denominado ‘cambiazo’, en el que el estafador, mediante engaño y oferta de ayuda, logra que la víctima entregue su tarjeta para sustituirla rápidamente por una falsa o diferente. Según explica Datacrédito, el modus operandi se basa en la distracción: mientras el usuario intenta continuar la operación, un cómplice observa y memoriza la clave secreta, lo que permite retirar el dinero posteriormente.
Scotiabank Colpatria advierte que esta modalidad puede ocurrir en cualquier escenario —tiendas, restaurantes, estaciones de servicio o directamente en cajeros— y se dirige especialmente a personas desprevenidas o confiadas.
Otra técnica en ascenso es el ‘cajero gemelo’, que opera en dispensadores ubicados uno al lado del otro. Los delincuentes abordan a la víctima con pretextos diversos para que abandone su transacción abierta y se traslade al equipo contiguo; de esta forma, observan la digitación del PIN y ejecutan una operación simultánea en el cajero original, sustrayendo los fondos.
Ante el aumento de estos casos, las entidades recomiendan extremar las precauciones:
- Cubrir completamente el teclado al ingresar la clave, tanto en cajeros como en datáfonos.
- Rechazar cualquier tipo de ayuda o sugerencia de personas desconocidas durante el retiro.
- Cambiar la contraseña de forma periódica y evitar combinaciones evidentes (fechas de nacimiento, aniversarios, etc.).
- Preferir cajeros en zonas bien iluminadas, concurridas y vigiladas; evitar los aislados o nocturnos.
- Inspeccionar visualmente el equipo en busca de alteraciones o dispositivos extraños.
- Desconfiar de letreros o mensajes en pantalla que pidan datos confidenciales, ya que los bancos nunca los solicitan por ese medio.
- Mantener bajo vigilancia pertenencias personales y no distraerse con peticiones de auxilio en entornos concurridos.
Las autoridades y entidades financieras insisten en que la principal defensa radica en la alerta permanente y en no bajar la guardia al momento de manejar efectivo o información bancaria. (Fuente: Semana.com)
Emisora Fusaonline