Cúcuta, 26 de diciembre de 2025 – Nuevos enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC, comandadas por estructuras asociadas a alias ‘Calarcá’, han generado una ola de desplazamiento forzado en la región del Catatumbo, Norte de Santander. Al menos 250 personas han llegado en las últimas horas a las ciudades de Cúcuta y Ocaña huyendo de la violencia.
Según el Consejo Noruego para Refugiados (NRC), en las últimas 24 horas se registró la llegada de aproximadamente 200 personas (54 núcleos familiares) a Cúcuta y 50 más (11 núcleos familiares) a Ocaña. La organización humanitaria advirtió que cerca de 6.000 personas permanecen en riesgo de confinamiento o desplazamiento adicional debido a los combates intensos, particularmente en zonas rurales de Tibú y corredores como la vía hacia La Gabarra.
Los enfrentamientos se reactivaron desde la noche del 24 de diciembre, cuando las disidencias anunciaron una ofensiva para recuperar control territorial frente al ELN. Testigos reportaron combates en el kilómetro 16 de la vía Tibú-La Gabarra, donde comunidades se refugiaron en escuelas ante la falta de alimentos, agua y seguridad.
Contexto de una crisis persistente
La región del Catatumbo vive un conflicto armado prolongado por el control de rutas de narcotráfico y economías ilegales. A lo largo de 2025, la violencia entre estos grupos ha afectado a más de 200.000 personas, según estimaciones de organizaciones humanitarias como la OCHA y el NRC, lo que representa más de la mitad de la población subregional.
Esta nueva emergencia se suma a episodios previos, como los desplazamientos masivos registrados a inicios de año, que superaron récords históricos de crisis humanitarias en la zona. Autoridades locales y la Defensoría del Pueblo han criticado que los ceses al fuego anunciados por ambos grupos no incluyan hostilidades entre ellos, permitiendo que la población civil siga pagando el costo.
El NRC hizo un llamado urgente al Estado colombiano para garantizar asistencia humanitaria inmediata: albergue, alimentos, agua potable y protección. “Las personas en el Catatumbo tienen miedo de los combates entre grupos armados. Cientos se desplazan para salvar sus vidas y necesitan ayuda urgente”, enfatizó Giovanni Rizzo, director del NRC en Colombia.
La Alcaldía de Cúcuta activó protocolos de atención, pero expresó preocupación por la capacidad limitada tras emergencias similares en 2025. La situación sigue en desarrollo, con llamados a desescalar las hostilidades en esta temporada navideña.
—Fuente:Revista Semana—
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