Economía
La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) advirtió que el aumento del salario mínimo para 2026 podría generar un incremento de hasta el 10% en los precios de la vivienda, con impacto directo en la Vivienda de Interés Social (VIS) y en los hogares de menores ingresos.
El gremio criticó la decisión unilateral del Gobierno, sin concertación ni sustento técnico suficiente, al considerar que está desalineada con la inflación y la productividad. Esto genera presiones inflacionarias, ya que el salario mínimo indexa tarifas, servicios, seguridad social y costos de construcción.
La mano de obra representa cerca del 25% de los costos directos en el sector, por lo que el ajuste elevaría los gastos totales de construcción en alrededor del 4%, presión que se trasladaría al comprador final. Adicionalmente, al estar los topes de la VIS definidos en salarios mínimos, el incremento eleva automáticamente estos límites, reduciendo la asequibilidad y excluyendo a miles de familias, especialmente aquellas con ingresos informales o variables.
Camacol también señaló que el aumento encarece la contratación formal en un país con 55% de informalidad laboral, lo que podría reducir la generación de empleo y elevar el costo de vida.
“Es un buen eslogan, pero una mala política”, afirmó Guillermo Herrera, presidente de Camacol, al advertir que mejorar ingresos de trabajadores formales no debe implicar frenar el empleo, presionar la inflación ni encarecer la vivienda social.
Fuente: Caracol Radio
Emisora Fusaonline