Tecoluca, El Salvador / CNN – Las prisiones superpobladas y abandonadas por el Estado en América Latina no solo alojan delincuentes: se han convertido en las verdaderas universidades del crimen organizado regional, según un amplio reportaje de CNN.
Organizaciones tan poderosas como el Tren de Aragua en Venezuela, el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho en Brasil nacieron o se consolidaron tras las rejas, aprovechando el hacinamiento, la corrupción y la ausencia casi total de control estatal.
En la cárcel venezolana de Tocorón, el Tren de Aragua pasó de ser un grupo que buscaba “mejores condiciones” a controlar completamente el penal y dirigir desde allí extorsiones y secuestros en todo el país. En Brasil, celdas diseñadas para 4 personas llegaron a albergar 40 reclusos que dormían en hamacas colgadas del techo, un caldo de cultivo perfecto para el PCC y el Comando Vermelho.
Expertos consultados por CNN advierten que las cárceles funcionan como “las trastiendas del negocio”: desde allí se ordenan compras de droga, expansiones territoriales y asesinatos. En Ecuador, la lucha por el control de pabellones ha dejado más de 400 muertos en masacres carcelarias en menos de tres años.
Frente a esta realidad, varios gobiernos apuestan por el “modelo Bukele”. El Salvador ya recibe deportados de Estados Unidos en el CECOT, la megaprisión para 40.000 reclusos inaugurada en 2023. Ecuador abrió en 2025 la cárcel de máxima seguridad El Encuentro y Honduras construye otra para 20.000 personas.
Sin embargo, analistas y exreclusos advierten que el encarcelamiento masivo sin reforma profunda del sistema penitenciario solo alimenta el problema. “Si seguimos maltratando a la gente dentro, con el tiempo se convertirán en los soldados del crimen de afuera”, declaró Gregório Fernandes de Andrade, exrecluso brasileño que hoy es abogado penalista.
Fuente: CNN Español
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