Venezuela exhibe su potencial militar en medio de tensiones con EE.UU.

Caracas, 2 de octubre de 2025 – En un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de Venezuela se posiciona como una de las potencias militares de América Latina, respaldada por un arsenal predominantemente ruso adquirido durante los últimos 25 años bajo el chavismo. Sin embargo, la operatividad de sus equipos y el impacto de la crisis económica generan dudas sobre su verdadera capacidad defensiva.

Un arsenal ruso en el corazón de la FANB
La FANB, con 123.000 efectivos activos y 8.000 reservistas, según el International Institute for Strategic Studies (IISS), ha invertido significativamente en armamento ruso desde la era de Hugo Chávez. Entre sus principales activos destacan los cazas Sukhoi Su-30MK2, considerados los más avanzados de la región, junto con tanques T-72B1, sistemas de artillería Msta-S, lanzacohetes Smerch y un robusto sistema de defensa antiaérea que incluye misiles S-300, Buk, Pechora e Igla-S. Este equipamiento, mayormente de diseño soviético, proyecta una imagen de fortaleza que el gobierno de Nicolás Maduro promueve a través de desfiles y redes sociales.

Tensiones con EE.UU. y despliegue en el Caribe
El reciente despliegue aeronaval estadounidense en el Caribe, que incluye buques de guerra, un submarino y cazas F-35 en Puerto Rico, ha intensificado las fricciones con Caracas. Washington asegura que la operación busca combatir el narcotráfico, mientras Venezuela lo califica como una “guerra no declarada”. En respuesta, Maduro anunció la activación de 4,5 millones de milicianos, con planes de llegar a 8,2 millones, aunque expertos cuestionan su preparación y efectividad en un conflicto real.

Desafíos internos: crisis y mantenimiento
A pesar de su arsenal, la FANB enfrenta serios desafíos. La crisis económica venezolana, marcada por hiperinflación y una caída en la producción petrolera, ha limitado el mantenimiento y modernización de los equipos. Según el analista Andrei Serbin Pont, la operatividad de la FANB es baja debido a más de una década de dificultades económicas. Además, la migración de 7,9 millones de venezolanos, muchos en edad militar, según ACNUR, ha mermado el potencial humano de la fuerza.

Fuerzas terrestres, aéreas y navales
El ejército, con 63.000 efectivos, es la rama más numerosa y políticamente alineada con el gobierno. Equipado con tanques T-72 y blindados BMP-3, es liderado por el mayor general Johan Alexander Hernández Lárez. La Aviación Militar, con 11.500 efectivos, destaca por los Su-30MK2, aunque cuatro de los 25 cazas adquiridos se han perdido en accidentes, lo que evidencia problemas de mantenimiento, según la ONG Control Ciudadano. Por su parte, la Armada, con 25.500 miembros, es la más rezagada, operando solo una fragata, un submarino y nueve buques de patrullaje, limitados en capacidad defensiva.

Las milicias: ¿símbolo o fuerza real?
Maduro ha puesto énfasis en las milicias, descritas como “campesinas y obreras”, pero expertos como Serbin Pont las consideran más una herramienta de control social que una fuerza militar efectiva. Su rol principal parece ser la represión interna y la inteligencia, más que un aporte significativo en un conflicto armado.

Un futuro incierto
Con un puesto 50 en el ranking militar de Global Fire Power 2025, Venezuela supera a algunos vecinos, pero está lejos de potencias como Brasil (11) o EE.UU. (1). Aunque la FANB proyecta una imagen de fortaleza, las limitaciones económicas, la obsolescencia de equipos y la falta de entrenamiento podrían comprometer su capacidad para enfrentar un conflicto de envergadura. En un escenario de escalada, los sistemas antiaéreos serían los primeros objetivos, dejando a Venezuela en una posición vulnerable pese a su retórica beligerante.

Fuente: CNN Español, basado en reportes del IISS y análisis de expertos.-

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