Universidad de Antioquia Desarrolla Combustible “Verde” para Aviones, pero Necesita Financiación para Escalar Producción

Medellín, Colombia— Investigadores de la Universidad de Antioquia han logrado un hito en la aviación sostenible al desarrollar un biojet, un combustible “verde” que soporta temperaturas de hasta -40°C sin congelarse y reduce significativamente la contaminación generada por los vuelos. Este avance, liderado por el grupo de Procesos Químicos Industriales (PQI) de la universidad, utiliza aceite de palma como materia prima y representa una esperanza para descarbonizar la industria aeronáutica. Sin embargo, la falta de financiación amenaza con frenar su escalamiento a nivel industrial.

El biojet, creado tras una década de investigación, se produce en un equipo piloto único en el país, capaz de generar diésel renovable y combustible para aviación de forma continua. “Es un honor estar en la cresta de la ola de esta investigación, compitiendo a nivel global por un combustible sostenible que sea económicamente viable”, afirmó Luis Alberto Ríos, coordinador del grupo y PhD en Ciencias Naturales. A diferencia de otros biocombustibles, este biojet puede alcanzar hasta un 100% de componentes renovables, superando los procesos de coprocesamiento que mezclan pequeñas proporciones de aceites vegetales con combustibles fósiles, como el vuelo de prueba de Ecopetrol y Latam en 2024, que usó solo un 1% de material renovable.

El proyecto, que ha contado con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Fedepalma, EPM, la Universidad de la Guajira y otras entidades, ha invertido cerca de $4.500 millones en 10 años. Desde hace tres años, los investigadores lograron estabilizar los catalizadores, un paso clave para la producción. Actualmente, el equipo puede producir 30 litros diarios, pero el desafío es escalar a cantidades industriales. Para ello, se requieren cerca de $1.000 millones para pruebas en turbinas, estudios de viabilidad económica y mejoras en la infraestructura, además de entre $100 y $200 millones para patentar la fórmula en varios países.

A nivel global, la aviación enfrenta el reto de reducir su huella de carbono. Ejemplos como el vuelo transatlántico 100% sostenible de Virgin Atlantic en 2023, entre Londres y Nueva York, muestran el potencial de los biojets, pero aún sin pasajeros. En Colombia, los científicos de la U. de A. buscan anticiparse a futuras regulaciones que obliguen a las aerolíneas a adoptar combustibles verdes. Sin embargo, la falta de legislación internacional y las estrecheces presupuestales del Gobierno complican la financiación. Los investigadores plantean alianzas con empresas privadas, como un joint venture, para compartir recursos y riesgos.

“Estamos anticipándonos al futuro de la aviación sostenible”, destacaron los científicos, quienes esperan que su logro atraiga el interés de empresarios visionarios. Mientras tanto, el equipo continúa buscando apoyo de los ministerios de Agricultura, Minas y Energía o Minciencias para llevar este combustible “verde” a los cielos del mundo.

—Fuente:El Colombiano—

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