Una jueza federal ordena el cierre de Alligator Alcatraz en 60 días por violar leyes ambientales

Miami, 22 de agosto de 2025 – Una jueza federal ha ordenado el cese de operaciones del centro de detención para migrantes Alligator Alcatraz, ubicado en los Everglades de Florida, en un plazo de 60 días. La decisión responde a una demanda presentada por grupos ambientalistas y la tribu nativa Miccosukee, quienes denunciaron que el centro, construido sin estudios de impacto ambiental ni consulta pública, amenaza el frágil ecosistema de la Reserva Nacional Big Cypress, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO y considerada sagrada por los Miccosukee.

La magistrada Kathleen Williams dictaminó que las instalaciones, levantadas en apenas ocho días a finales de junio en el antiguo Aeropuerto Dade-Collier, violan leyes federales de protección ambiental. La sentencia prohíbe la expansión del centro, el ingreso de nuevos detenidos y ordena el desmantelamiento de cercas temporales, luces artificiales, generadores y sistemas de desechos en un plazo máximo de dos meses. Aunque las estructuras habitacionales podrán permanecer, la decisión implica el cierre efectivo del centro.

La demanda, interpuesta por Amigos de los Everglades, Earthjustice y el Centro para la Diversidad Biológica contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), el Estado de Florida y el Condado Miami-Dade, argumentó que Alligator Alcatraz pone en riesgo el delicado ecosistema de los Everglades, un área crítica para la regulación del agua dulce y la biodiversidad. Los Miccosukee, cuya comunidad vive a menos de 20 kilómetros del centro, también destacaron la importancia cultural y espiritual del territorio, señalando sitios sagrados en la zona.

Reacciones a la sentencia
Eve Samples, directora ejecutiva de Amigos de los Everglades, calificó la decisión como “una victoria histórica” para la protección del ecosistema y un recordatorio de que “los líderes al más alto nivel deben respetar las leyes ambientales”. Por su parte, Talbert Cypress, jefe de la Tribu Miccosukee, celebró el fallo y reafirmó su compromiso de defender “nuestra cultura, soberanía y los Everglades”. El DHS, en cambio, calificó la demanda como “sin fundamento”.

Contexto del centro de detención
Alligator Alcatraz fue inaugurado a principios de julio de 2025 con el respaldo del presidente Donald Trump, quien visitó el lugar, y del gobernador de Florida, Ron DeSantis. Construido con carpas, baños portátiles y tráileres de FEMA, el centro tenía capacidad para hasta 5.000 personas y buscaba agilizar deportaciones utilizando la pista de aterrizaje de 3.200 metros del antiguo aeropuerto. DeSantis lo describió como un “todo en uno” para procesar y deportar migrantes rápidamente. Sin embargo, el proyecto ha enfrentado críticas por las condiciones de los detenidos, con denuncias de falta de higiene, alimentación inadecuada y presiones para aceptar deportaciones.

Otras controversias
Además de la demanda ambiental, otra acción legal presentada por defensores de inmigrantes alega que los detenidos en Alligator Alcatraz no tienen acceso adecuado al sistema de justicia. Un juez ordenó recientemente trasladar este caso a un tribunal en el centro de Florida para continuar el litigio.

Impacto en los Everglades
Los Everglades, conocidos como el “río de hierba”, son un ecosistema subtropical vital que transporta agua desde el lago Okeechobee hasta la bahía de Florida, regulando inundaciones y sequías. Décadas de urbanización y agricultura han afectado su flujo natural, y el Gobierno federal ha invertido millones en su restauración. La construcción de Alligator Alcatraz, según los demandantes, representa una amenaza al progreso logrado en estas labores.

Esta sentencia marca un precedente en la protección de áreas naturales sensibles y refuerza la necesidad de cumplir con las normativas ambientales en proyectos gubernamentales, especialmente en territorios de importancia ecológica y cultural.

Fuente: EL PAÍS—

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