Caracas, 14 de septiembre de 2025 – Las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela han escalado en los últimos días tras declaraciones de altos funcionarios estadounidenses y denuncias del gobierno venezolano sobre presuntas operaciones de inteligencia. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, anunció en una entrevista con The New York Times que el país prepara “la operación militar más importante del segundo mandato de Donald Trump”, señalando como objetivo a organizaciones narcoterroristas en la región, con un enfoque particular en el gobierno de Nicolás Maduro.
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, denunció que aviones estadounidenses han intensificado vuelos de inteligencia sobre el país, incluyendo operaciones nocturnas y de madrugada, lo que calificó como un intento de Washington para justificar un “plan de amenaza militar e intervención” contra Maduro. Según Padrino, en agosto se triplicaron las operaciones de vigilancia, lo que evidencia una creciente presión sobre el gobierno venezolano.
Por su parte, el canciller Yván Gil reportó un incidente en el que una unidad de la Marina de EE. UU. interceptó durante ocho horas una embarcación con nueve pescadores venezolanos, lo que incrementó las acusaciones de hostigamiento por parte de Caracas.
A este panorama se suma un mensaje del exfuncionario del Tesoro de EE. UU. y exjefe de operaciones especiales, Marshall Billingslea, quien insinuó conocer detalles específicos sobre un supuesto búnker de Nicolás Maduro. En un video y una fotografía compartidos en redes sociales, Billingslea describió una instalación subterránea de cinco niveles, con 40 metros de profundidad y 15.000 metros cuadrados, ubicada bajo la sala de llegadas presidencial. Según él, el lugar cuenta con seguridad cubana, capacidad para 150 personas durante cuatro meses y oxígeno para 25 días, además de estar conectado al hangar presidencial. “Lo sabemos todo. Están infiltrados y vigilados”, afirmó.
Estas declaraciones y acciones han generado un clima de incertidumbre y suspicacia en Venezuela, mientras el gobierno de Maduro acusa a EE. UU. de planificar una intervención militar. Por ahora, no se han confirmado detalles adicionales sobre las operaciones mencionadas por Rubio ni sobre las denuncias venezolanas, pero la situación mantiene en vilo las relaciones bilaterales en la región.
Fuente: Blu Radio
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