En un gesto de protesta contra las operaciones militares estadounidenses en la región, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha ordenado la suspensión inmediata del intercambio de inteligencia con agencias de seguridad de Estados Unidos. Esta medida, que afecta a todos los niveles de la Fuerza Pública colombiana, se mantendrá vigente hasta que cesen los ataques con misiles en el Mar Caribe y el Océano Pacífico, según anunció el mandatario este martes.
Los desacuerdos entre Colombia y Washington han escalado en las últimas semanas debido a una serie de ofensivas navales atribuidas al gobierno de EE.UU., presuntamente dirigidas contra rutas de narcotráfico. Estas acciones han generado un fuerte rechazo en Bogotá, que las considera violatorias de la soberanía regional y de los derechos humanos. “Se da orden a todos los niveles de la inteligencia de la fuerza pública suspender envío de comunicaciones y otros tratos con agencias de seguridad estadounidenses”, declaró Petro en un comunicado oficial, enfatizando que “la lucha contra las drogas debe subordinarse a los derechos humanos del pueblo caribeño”.
La decisión implica la paralización temporal de la cooperación en materia de inteligencia marítima, vigilancia y operaciones conjuntas, que hasta ahora han sido pilares de la alianza bilateral en temas de seguridad. Fuentes del gobierno colombiano indicaron que esta suspensión no afecta otros ámbitos de la relación diplomática, pero podría tener repercusiones en la lucha antidrogas en la región.
Reacciones Internacionales: El Reino Unido Sigue el Ejemplo
No es Colombia el único país en tomar distancia de las acciones estadounidenses. Según reportes preliminares, el Reino Unido ha implementado una medida similar, suspendiendo el intercambio de inteligencia marítima con Washington mientras persistan los bombardeos en el Caribe. Esta coordinación entre aliados tradicionales de EE.UU. podría señalar un quiebre mayor en la cooperación hemisférica, con posibles repercusiones en foros multilaterales como la OEA o la ONU.
El Contexto de los Ataques: 18 Operaciones y Más de 70 Víctimas
Los incidentes que motivan esta crisis comenzaron el 2 de septiembre de 2025 y han incluido al menos 18 ataques con misiles en aguas internacionales del Mar Caribe y el Océano Pacífico. El más reciente ocurrió el lunes pasado, cuando dos embarcaciones fueron blanco de una ofensiva en el Pacífico, elevando la cifra de fallecidos a al menos 76 personas, según datos oficiales de la Armada colombiana.
Estos bombardeos, justificados por EE.UU. como parte de una estrategia contra el crimen transnacional, han sido criticados por organizaciones de derechos humanos por su impacto colateral en comunidades pesqueras y rutas comerciales vitales para la economía regional. Petro ha calificado las operaciones como “desproporcionadas” y ha llamado a una revisión urgente de los protocolos internacionales de intervención naval.
Hasta el momento, el Departamento de Estado de EE.UU. no ha emitido una respuesta oficial a la medida colombiana, aunque fuentes diplomáticas en Washington sugieren que se prepara un diálogo de alto nivel para mitigar la tensión. Analistas locales advierten que esta suspensión podría complicar la implementación de la política de “paz total” impulsada por Petro, al tiempo que fortalece su narrativa de soberanía frente a intervenciones externas.
El gobierno colombiano reitera su compromiso con la cooperación regional, pero bajo el principio de respeto a los derechos humanos y la no injerencia. Se espera que en las próximas horas se anuncien detalles adicionales sobre el impacto de esta suspensión en operaciones en curso.
-Con información de Caracol Radio-
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