Parece una orca, pero es un submarino capaz de alcanzar los 80 Kmph

Puede saltar y sumergirse como el animal real. Un sistema de palancas y pedales permiten que el piloto controle los movimientos con precisión desde le cabina.

Para el mundo del motor, el fondo marino esta siendo uno de los lugares con más potencial en los últimos años. Este sector no está al alcance de todo el mundo, pero poco a poco van apareciendo embarcaciones submarinas exclusivamente dedicadas al turismo o al disfrute de particulares. Tener un yate siempre ha sido “cosa de ricos”, pero ahora la deriva empieza a ir hacia el formato submarino. En Hammacher Schlemmer lo tienen bastante claro, y han puesto a la venta un submarino particular con uno de los diseños más llamativos que hemos visto nunca.

El Seabreacher Killer Whale es un submarino biplaza con forma de orca, que adapta su propia aerodinámica para parecerse a las reconocibles ballenas asesinas. No es la primera vez que una compañía utiliza la anatomía de animales en sus productos tecnológicos, pero desde luego no es algo que sea habitual encontrarse. Este submarino cuesta la friolera de 90.000 dólares, y tiene la capacidad de alcanzar los 80 kilómetros por hora sobre la superficie del agua, por no hablar de que salta y se sumerge como una orca real.

El piloto va protegido en su interior bajo una cubierta aclírica hermética, y controla el movimiento con un sistema de palancas y pedales. Las aletas, nunca mejor dicho en este caso, se controlan con dos palancas gemelas que permiten realizar los giros y las zambullidas a toda velocidad. La dirección se controla con los pedales, que también sirven para acelerar y frenar. A máxima potencia, el Seabreacher Killer Whale puede alcanzar los 80 kilómetros por hora sobre la superficie, y cuando está sumergido puede llegar a alcanzar los 40 kilómetros por hora. En la página oficial detallan algunas características más de la cabina del vehículo:

El panel de control de la cabina incluye un velocímetro, un tacómetro, indicadores de presión de aire y del motor y una pantalla LCD que muestra video en directo de la cámara incorporada en la aleta dorsal. Los asientos son de vinilo con tapicería de espuma e integran cinturones de seguidad de cuatro puntos, que garantizan la seguridad del piloto y los pasajeros.

Sin duda, lo más espectacular es ver las maniobras que te permite hacer este submarino. Cuando circula por la superficie parece una lancha motora personalizada, pero verla saltar nos rompe los esquemas por completo. Pese a que puedes comprar este submarino directamente, no nos podemos evitar imaginar el principal problema que surgiría si te lo llevas a una playa española: la gente podría perfectamente confundirlo con una orca real. Cuando está a máxima velocidad es fácil distinguir que es un vehículo a motor, pero cuando está sumergido o circulando más despacio, estoy seguro que a más de un bañista le daría el susto de su vida. — Mundodeportivo.com

Foto: ComputerHoy.com

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