El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ratificó este viernes que siete de las víctimas fatales en el bombardeo ejecutado por las Fuerzas Militares contra disidencias de las FARC en el Guaviare eran menores de edad reclutados forzosamente: cuatro niñas y tres niños.
El director del ente forense, Ariel Cortés, detalló que el 12 de noviembre recibieron 20 cuerpos en las sedes de Villavicencio (Meta) y San José del Guaviare, producto de los combates en la vereda Itilla, municipio de Calamar. De ellos, 13 eran hombres y 7 mujeres. Dieciséis fueron identificados por huellas dactilares y cuatro mediante registros odontológicos.
“Los análisis forenses determinaron que siete corresponden a menores de edad: cuatro femeninos y tres masculinos”, precisó Cortés. Los resultados serán remitidos a la Fiscalía General de la Nación para las investigaciones correspondientes. El instituto continúa labores para identificar los cuatro cuerpos pendientes.
La Defensoría del Pueblo, por su parte, exigió el estricto cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario. Su titular, Iris Marín Ortiz, subrayó que “ningún niño reclutado pierde su condición de persona protegida” y que las Fuerzas Militares deben agotar todas las precauciones para evitar daños a menores, incluso si estos participan en hostilidades bajo coacción.
El hecho revive el debate sobre el uso de bombardeos en zonas con presencia de menores reclutados. El presidente Gustavo Petro lamentó las muertes infantiles, pero defendió la operación como “última opción” contra estructuras criminales.
–Fuente: Caracol Radio-
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