Maduro Envía Mensaje de Paz a Trump en Medio de la Escalada Militar en el Caribe

En un momento de máxima tensión entre Washington y Caracas, el presidente Nicolás Maduro aprovechó una masiva marcha de apoyo en la capital venezolana para extender un llamado urgente a la paz dirigido directamente al mandatario estadounidense, Donald Trump. “¡Yes, peace! ¡Yes, peace!”, exclamó Maduro ante las cámaras de CNN, instando a ambos pueblos a unirse contra “guerras eternas e injustas” como las de Libia o Afganistán. El gesto, captado en exclusiva durante la concentración de jóvenes chavistas, llega en el pico de una crisis que ha transformado el Caribe en un polvorín geopolítico.

“Estamos ocupados con el pueblo, gobernando con la paz”, respondió Maduro cuando se le consultó sobre posibles agresiones de EE.UU., negando cualquier preocupación personal pero advirtiendo sobre el riesgo de un conflicto mayor. Posteriormente, arengó a los asistentes a resistir lo que describió como una “amenaza de invasión” yankee, en un discurso que mezcló retórica antiimperialista con un tono conciliador inusual. “No a más guerras eternas, no a más guerras injustas… que viva la paz”, enfatizó, posicionándose como defensor de la estabilidad continental.

El contexto no podría ser más volátil. Desde mediados de agosto, la administración Trump ha desplegado en el Caribe una fuerza militar sin precedentes –15.000 efectivos, un portaviones, buques de guerra, aviones de combate y marines–, el mayor desde la invasión de Panamá en 1989. Washington lo justifica como una ofensiva contra el narcotráfico, acusando al gobierno de Maduro de estar infiltrado por el “Cartel de los Soles”, designado como organización terrorista. En respuesta, Caracas denuncia un plan de “cambio de régimen” disfrazado, y ha movilizado a sus 123.000 efectivos de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (FANB), más supuestas milicias de 8 millones de reservistas –cifra cuestionada por analistas por su viabilidad y entrenamiento.

Hasta ahora, las operaciones estadounidenses han sido letales: 20 ataques aéreos y navales contra embarcaciones sospechosas en el Caribe y Pacífico, con 80 muertes reportadas. El más reciente, revelado este jueves por el Pentágono, dejó cuatro fallecidos en un bote destruido el lunes. CNN ha accedido a informes que indican que el gobierno evalúa strikes directos contra laboratorios de cocaína y rutas terrestres en Venezuela, aunque fuentes del Congreso advierten que no hay base legal clara para tales acciones, y se busca una justificación jurídica.

De Washington, el eco fue beligerante. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció la “Operación Southern Spear” (Lanza del Sur) en su cuenta de X, sin detalles operativos: “Esta misión defiende nuestra patria, expulsa a los narcoterroristas de nuestro hemisferio y protege a nuestra gente de las drogas que la están matando. El hemisferio occidental es nuestra vecindad, y la protegeremos”. El despliegue, que incluye ejercicios conjuntos con aliados como Colombia y Brasil, ha elevado el tono en la región, con Venezuela respondiendo mediante simulacros nacionales y alertas en fronteras.

Este intercambio de mensajes –paz desde Caracas, fuerza desde la Casa Blanca– ilustra el delicado equilibrio en juego. Maduro, acorralado por sanciones y una economía en ruinas, busca deslegitimar la escalada como agresión imperial, mientras Trump capitaliza el tema en su agenda de seguridad hemisférica. Expertos como el analista internacional Michael Shifter advierten: “Esto roza el punto de no retorno; una chispa en el Caribe podría incendiar Latinoamérica”. ¿Responderá Trump al “Yes, peace” con diálogo o con más presión? Mientras tanto, el continente contiene el aliento, recordando que en la geopolítica, las palabras de paz a menudo preceden a los tambores de guerra.

—Fuente:CNN En Español—

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