La historia oculta del soldado que atacó a cuatro de sus compañeros en la unidad militar de Putumayo

Hay consternación en el Ejército Nacional por la masacre que ocurrió en un batallón militar en Putumayo en la noche de este lunes: van tres uniformados fallecidos y uno más heridoSEMANA revela el minuto a minuto de la tragedia y las hipótesis que manejan los investigadores para esclarecer la emergencia.

El hecho se presentó sobre las 8:40 p. m. en una unidad ubicada en el municipio de La Tagua, cuando el soldado Alexander Orozco estaba a cargo de la seguridad, junto a otro grupo de compañeros, en calidad de centinela. Misteriosamente, agarró su fusil y lanzó un disparo que puso en alerta a todo el personal.

Una fuente de la institución narró a este medio que el estruendo se escuchó en la sala donde estaban descansando los oficiales, por lo que el capitán Juan Pablo Herrera Mazo acudió a la zona de donde provino el ruido para descartar cualquier incidente. Sin mediar palabra, Alexander Orozco le quitó la vida.

Otro de los soldados que se percató de la escena trató de agredir al homicida, pero él esquivó la bala y emprendió la huida: “Están disparando, están disparando”, gritaron unos uniformados. A su vez, el principal sospechoso del crimen aceleró el paso con destino a la puerta principal del batallón. Allí se encontró con el resto de la guardia.

Se llevó por delante todo lo que encontró. Su segunda víctima fue el sargento segundo Carlos Rojas Otavo; y luego mató al soldado Yoandris Mejía Mejía con un ataque directo al abdomen, aunque él alcanzó a ser trasladado vía aérea al departamento de Caquetá, pero falleció por la gravedad de la lesión.

El cuarto afectado recibió un disparo en el pie y se recupera en una clínica. Su relato es pieza clave en la investigación que adelanta el Ejército Nacional junto a las autoridades judiciales. Sobre la mesa, ya hay varias hipótesis que podrían esclarecer el crimen que estremece a la fuerza pública en Colombia.

Un alto mando reseñó en SEMANA que hay dos posibilidades. En primer lugar, que el joven tenga conexión con un grupo armado organizado; allí delinquen ampliamente las disidencias de las Farc. En segundo lugar, no se descarta que el hombre haya estado bajo los efectos de una sustancia psicoactiva en el momento del hecho.

En el departamento de Putumayo hay un plan candado para ubicar al supuesto asesino, cuyo lugar de residencia está ubicado en la misma región. Las autoridades tienen la lupa puesta sobre las zonas rurales y urbanas, pues se alcanzó a fugar con el arma de dotación y temen que pueda aumentar la tragedia.

Así lo reportó la Sexta División del Ejército Nacional por medio de un comunicado: “De inmediato, se activó de manera conjunta con la Infantería de Marina y coordinada con la Policía Nacional un plan candado que permita establecer el paradero del soldado y evitar posibles afectaciones y riesgos a la población civil”.

Según los datos del Ministerio de Defensa, solo en el primer mes de 2024, siete soldados murieron de manera violenta en el país y otros 32 resultaron heridos en acciones delincuenciales reportadas en doce departamentos; los más frecuentes son Antioquia, Valle del Cauca y Cauca, donde operan AGC, ELN y disidencias de las Farc. —- Semana Colobmia —

Foto: Ejercito Nacional

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