La amenaza del cangrejo rojo avanza en la laguna de Fúquene: Universidad de Cundinamarca ensaya una solución sostenible

El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), una especie invasora originaria de Norteamérica, se ha convertido en una seria amenaza para la biodiversidad de la laguna de Fúquene y otros humedales de Cundinamarca y Boyacá. Declarado especie invasora por la Corporación Autónoma Regional (CAR), este crustáceo desplaza fauna nativa, entre ella al pez capitán –hoy en peligro de extinción– y altera profundamente el equilibrio ecológico.

Su rápida reproducción, la ausencia de depredadores naturales y el refugio que encuentra en el buchón de agua han permitido su expansión descontrolada. Además, excava túneles en las orillas que desestabilizan riberas, incrementan la turbidez del agua y afectan la retención de sedimentos, comprometiendo servicios ecosistémicos esenciales.

Una alternativa universitaria

Ante la falta de un plan oficial de contención, la Universidad de Cundinamarca, desde su programa de Zootecnia en Ubaté, desarrolla un proyecto liderado por el profesor Lino Alberto Meza Alba que busca transformar el problema en oportunidad: convertir al cangrejo rojo en harina proteica para alimentación animal.

El proceso consiste en recolectar los ejemplares en Fúquene, precocinarlos para eliminar patógenos y triturarlos hasta obtener una harina de alto valor nutricional. Los investigadores evalúan su uso en pollos, gallinas y especies acuícolas, midiendo ganancia de peso y seguridad alimentaria.

Los avances serán presentados en el evento internacional Catumbari, los días 12 y 13 de noviembre, como ejemplo de manejo sostenible de especies invasoras.

Riesgos para la salud humana

El cangrejo rojo puede transmitir parásitos que causan paragonimiasis (enfermedad pulmonar) y bacterias como Vibrio mimicus, responsables de gastroenteritis si se consume crudo o mal cocido. La bióloga Ada Acevedo-Alonso advierte que el mayor peligro es la alteración de ecosistemas, aunque el riesgo de zoonosis existe.

Recomendaciones ante su presencia

  • Reportar inmediatamente a autoridades ambientales (CAR) o sanitarias.
  • Evitar todo contacto físico.
  • No consumir ni permitir que mascotas lo ingieran.

Mientras el país carece de una estrategia nacional integral, la iniciativa de la Universidad de Cundinamarca se perfila como un modelo replicable que combina control biológico, generación de conocimiento y aprovechamiento productivo sostenible.

—Fuente:El Tiempo—

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