Iván Mordisco, el enemigo público número uno de Petro

El presidente Gustavo Petro ha declarado abiertamente que su principal adversario en materia de seguridad se llama Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco, comandante del autodenominado Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de las antiguas FARC que rechazó el acuerdo de paz de 2016.

En los últimos días, Petro lo ha calificado de “mafioso”, “socio de la junta del narcotráfico” y “el mayor reclutador de menores del país”, anunciando que lo denunciará ante la Corte Penal Internacional. Las acusaciones se intensificaron tras el bombardeo ordenado por el Gobierno a un campamento del EMC en Guaviare, donde murieron siete menores junto a dos lugartenientes de Mordisco.

El jefe disidente respondió con un video en el que amenazó con “juicios revolucionarios” contra los responsables del operativo y advirtió que el proceso electoral de 2026 podría verse afectado si continúa lo que llamó “la avanzada guerrerista” del Estado.

Analistas consultados coinciden en que el EMC de Mordisco es el grupo armado que más ha crecido en los últimos meses: según cifras oficiales, pasó de 3.276 a 3.919 integrantes entre diciembre de 2024 y julio de 2025, un aumento del 20 %. Gran parte de ese incremento se atribuye al reclutamiento forzado de menores, especialmente en Cauca, donde el grupo usa redes sociales, dinero y promesas para atraerlos y luego los traslada a zonas remotas de la Amazonía para impedir su deserción.


Iván Mordisco lee un comunicado en un video difundido el 18 de noviembre.RASTREO DE REDES (EFE)

Expertos como Elizabeth Dickinson (International Crisis Group) y Andrés Cajiao (Fundación Ideas para la Paz) señalan que Mordisco emplea a los menores como escudo humano y que su presencia en fotos y campamentos dificulta los operativos militares. Sin embargo, advierten que la estructura del EMC es poco jerárquica: más del 60 % de sus integrantes pertenecen al bloque occidental (principalmente Cauca), cuyos comandantes locales actúan con relativa autonomía y controlan buena parte de los recursos, muchos de ellos provenientes del narcotráfico.

Para investigadores como Kyle Johnson (Conflict Responses), la ofensiva del Gobierno contra Mordisco repite la estrategia de “objetivos de alto valor” aplicada sin éxito por Iván Duque y tiene un fuerte componente político de cara a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026. Eliminar a Mordisco, concluyen, no garantizaría el fin del EMC ni de las disidencias, sino que podría fragmentar aún más el grupo y multiplicar los focos de violencia.

-Fuente: EL PAÍS América Colombia, 22 de noviembre de 2025.-

Emisora Fusaonline