El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles un presupuesto de aproximadamente 209 millones de dólares para Colombia en el año fiscal 2026, que inicia en octubre. La asignación, aprobada con 35 votos a favor y 27 en contra, representa una reducción del 50 % en comparación con los fondos destinados al país para el año fiscal 2025, reflejando preocupaciones bipartidistas sobre las políticas del gobierno de Gustavo Petro.
Recortes significativos y condicionamientos
El presupuesto incluye 103 millones de dólares para la lucha contra el narcotráfico, 38 millones para las Fuerzas Armadas y 67 millones para programas de desarrollo y asistencia económica. Los fondos para programas de seguridad se redujeron en un 26 %, mientras que los destinados a iniciativas sociales y económicas sufrieron un recorte del 66 %. Además, el proyecto establece condiciones estrictas para el desembolso, exigiendo un informe del secretario de Estado sobre las relaciones bilaterales y la alineación de las políticas colombianas con los intereses de EE. UU., como la lucha contra el narcotráfico, la migración irregular y el fortalecimiento del Estado de derecho.

Mario Díaz-Balart y Gustavo Petro. FOTO:ARCHIVO PARTICULAR Y CÉSAR MELGAREJO / EL TIEMPO
El presidente del subcomité de asignaciones, el republicano Mario Díaz-Balart, señaló que los recortes responden al “fracaso” del gobierno Petro en prevenir la violencia política, mitigar el deterioro económico y combatir el crimen trasnacional. “Este proyecto deja claro que los días de una débil política extranjera de EE. UU. terminaron. Los fondos se cortan o condicionan para países que no avanzan en los intereses compartidos”, afirmó Díaz-Balart.
Por su parte, legisladores demócratas como Adriano Espaillat y Henry Cuéllar también expresaron preocupaciones. Espaillat destacó el aumento del narcotráfico y la violencia política, incluyendo el reciente atentado contra el senador Miguel Uribe, mientras que Cuéllar cuestionó el compromiso de Colombia como aliado de Washington. “No podemos enviar dinero a un país que no toma posiciones con EE. UU.”, señaló.
El informe adjunto al proyecto critica las políticas de Petro, mencionando “comportamiento errático” y relaciones internacionales que contradicen los intereses de EE. UU. También expresa inquietud por el caso judicial contra el expresidente Álvaro Uribe, señalando presuntas violaciones al debido proceso, vigilancia no autorizada y conflictos de intereses, lo que, según el Comité, refleja un deterioro del Estado de derecho en Colombia.
El presupuesto pasará ahora a debate en la plenaria de la Cámara de Representantes, donde se espera su aprobación en septiembre. Paralelamente, el Senado trabaja en su propia versión de la ayuda extranjera. Posteriormente, una comisión de conciliación ajustará las diferencias para aprobar un texto definitivo
El embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña, calificó el presupuesto como parte de un proceso en curso y defendió la relación bilateral como “estratégica” y “multidimensional”. Aunque reconoció tensiones, destacó la cooperación en temas comerciales y migratorios, y señaló que el debate refleja dinámicas propias del Congreso estadounidense
La aprobación de este presupuesto se da en un momento de tensiones diplomáticas entre los gobiernos de Petro y EE. UU., marcadas por diferencias en enfoques sobre política exterior, narcotráfico y seguridad. A pesar de los recortes, la relación bilateral sigue siendo clave para ambos países, con áreas de cooperación que persisten a nivel institucional.—Fuente: EL TIEMPO—
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