El Tribunal Superior de Bogotá, a través de la Sala de Justicia y Paz, impuso este jueves penas alternativas de ocho años de prisión a 35 exintegrantes de los bloques Calima y Bananero de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), responsables de 345 delitos cometidos entre 1994 y 2004 en Valle del Cauca, Antioquia, Cauca, Huila y Quindío.
Entre los condenados figuran altos mandos como Hebert Veloza García (‘HH’), Juan Mauricio Aristizábal (‘Fino’), Dalson López Simanca, Janier Franco, Albeiro Antonio Úsuga (‘Robinson’), Germán Enrique Pineda y Rover Enrique Oviedo.
Masacres probadas
La Fiscalía demostró la autoría de los bloques en:
- Masacre de Piedritas (Tuluá, sep-1999): 13 campesinos asesinados, dos mujeres torturadas y violadas antes de ser ejecutadas.
- Masacre de San Pedro, Chorreras y San Lorenzo (Valle).
- Masacre de Acandí (Chocó, nov-1995): 6 muertos, secuestros y 30 familias desplazadas.
- Cientos de homicidios, desapariciones forzadas, reclutamientos ilícitos y violencia sexual.
Apoyo de empresarios y fuerza pública
El fallo documenta cómo empresarios bananeros y miembros de la fuerza pública facilitaron la entrada y expansión paramilitar en Urabá y el norte del Valle, financiando armas y entregando listas de “sospechosos”.
Penas y multas
- Pena ordinaria: entre 20 y 40 años (480-240 meses).
- Pena alternativa (Ley 975 de 2005): 8 años efectivos.
- Multas: de 9.000 a 58.000 salarios mínimos.
Las víctimas destacaron que, por primera vez, un fallo reconoce patrones de macro-criminalidad y la destrucción del tejido social en regiones enteras.
“Que me entreguen aunque sea una uñita de mi hijo, seré feliz”, dijo una madre durante las audiencias de verdad.
La sentencia obliga a los exparamilitares a reparar simbólicamente a las comunidades y a seguir colaborando con la ubicación de fosas comunes.
–Con información de la Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá.–
Emisora Fusaonline