La Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol) lanzó una voz de alarma sobre el dramático deterioro de la actividad exploratoria en el país: en 2014 se perforaban 140 pozos de gas; en 2025 apenas se alcanzarán 30. Este colapso, según Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de Campetrol, está acelerando la caída de la producción y amenaza la soberanía energética de Colombia.
“Estamos viviendo las consecuencias de una década perdida en exploración. Sin nuevos descubrimientos no hay forma de reponer reservas ni de contrarrestar la declinación natural de los campos”, advirtió Castañeda en entrevista con EL COLOMBIANO.
Cifras críticas del sector
- Producción de petróleo: 747.000 barriles diarios promedio en 2025 (-4% vs. 2024).
- Producción de gas: 800 millones de pies cúbicos diarios (-17% vs. 2024, cuando se alcanzaba 1.000 millones).
- Importaciones actuales: 17% de la demanda (170 mpc/día). Se proyecta 25% en 2026 y hasta 50% en 2030.
- Empleo perdido: cerca de 25.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la cadena.
El directivo señaló que, por primera vez, desde diciembre de 2024 Colombia importa gas para consumo residencial y vehicular (no solo para respaldo térmico), lo que ya está disparando las tarifas. “El gas importado cuesta entre 15 y 20 dólares por millón de BTU, cuando antes llegaba a 5-7 dólares. Esto puede traducirse en alzas del 30% al 45% en la factura de los hogares, especialmente los de estratos 1, 2 y 3”, explicó.
Cuatro frentes urgentes que propone Campetrol
- Elevar el factor de recobro actual (15,3%) al estándar mundial del 35%.
- Reactivar la perforación exploratoria con incentivos claros a la inversión de riesgo.
- Destrabar proyectos frenados por licencias ambientales o consultas previas excesivamente largas (ejemplo: pozo Komodo).
- Acelerar desarrollos de gran escala: offshore (potencial de 7,4 teras de pies cúbicos, cuatro veces las reservas actuales) y yacimientos no convencionales.
Aunque el descubrimiento Sirius de Ecopetrol en el Caribe es una luz de esperanza, Castañeda recordó que “ninguna molécula de ese gas llegará al sistema antes de 2030”, por lo que no resuelve la crisis de corto y mediano plazo.
Relación con el Gobierno y mirada al futuro
El presidente de Campetrol reconoció mejoras en el diálogo con la ANH y el Ministerio de Minas, así como avances en el desbloqueo de licencias ambientales y sociales. Sin embargo, persisten dos diferencias irreconciliables: la decisión de no firmar nuevos contratos de exploración y la negativa a desarrollar yacimientos no convencionales (fracking).
“Las barreras hoy son más ideológicas que técnicas. El mundo lleva 15 años avanzando en no convencionales con estándares ambientales estrictos. Colombia no puede seguir importando gas caro mientras deja bajo tierra un potencial que podría multiplicar hasta por 70 nuestras reservas”, enfatizó Castañeda.
Finalmente, Campetrol pidió al próximo gobierno garantizar seguridad jurídica, operacional y fiscal, priorizar proyectos estratégicos como Sirius y destinar adecuadamente las regalías para cerrar brechas en las regiones productoras.
El mensaje es claro: sin un cambio urgente de rumbo, Colombia pasará de ser exportador neto de energía a un país altamente dependiente, con el consiguiente impacto en la industria, el empleo y el bolsillo de los hogares.
-Fuente: El Colombiano-
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