En el Norte de Antioquia, los grupos armados han encontrado en WhatsApp una herramienta poderosa para intimidar a las comunidades, reemplazando los tradicionales panfletos impresos por mensajes virales que generan pánico y desplazamientos. Según la Policía Antioquia, este año se han investigado 20 casos de mensajes intimidatorios difundidos a través de esta plataforma, utilizados por grupos como las Disidencias de las Farc y el Clan del Golfo para demostrar su control territorial.
Un ejemplo reciente ocurrió en la vía San Andrés de Cuerquia-Ituango, donde las Disidencias enviaron fotos de cilindros bomba a través de WhatsApp, lo que culminó en dos atentados que dejaron dos militares muertos. Este tipo de mensajes, que incluyen amenazas de ataques o anuncios de desplazamientos forzados, han causado confinamientos en comunidades de Ituango y Valdivia sin necesidad de disparos, según fuentes de inteligencia.
El coronel Luis Fernando Muñoz, comandante encargado de la Policía Antioquia, explicó que estos grupos usan redes sociales para proyectar su poder, aunque en algunos casos los mensajes son enviados por particulares que buscan extorsionar a comerciantes y ciudadanos. “No solo son los grupos armados, sino también personas que aprovechan sus nombres para generar miedo”, afirmó Muñoz.
Estrategias de difusión y viralidad
Los grupos armados crean listas de difusión en WhatsApp, integrando a líderes comunitarios, como presidentes de Juntas de Acción Comunal, para enviar mensajes intimidatorios o informar sobre actividades relacionadas con el conflicto. En algunos casos, como en la masacre del 30 de enero de 2023 en Campamento y Angostura, el cabecilla del Frente 36, Néider Yesid Uñates López, alias Primo Gay, difundió imágenes previas al ataque, buscando tanto intimidar como registrar sus acciones. Este líder, conocido por su vanidad, también ha compartido celebraciones, como la del 27 de julio en Guaymarán, Briceño, para proyectar una imagen de control tras enfrentamientos internos.
El antropólogo José Gregorio Henríquez destaca la efectividad de estas estrategias debido a la inmediatez de las redes sociales. “Un mensaje se multiplica en segundos, sin posibilidad de censura, lo que amplifica su impacto”, señala. Además, algunos grupos cuentan con “community managers” dedicados a gestionar estas campañas de terror digital.
Incursión en la inteligencia artificial
Los grupos criminales también están explorando la inteligencia artificial (IA) para mejorar sus mensajes. Según expertos, la IA se usa para corregir errores ortográficos y dar mayor credibilidad a los textos intimidatorios. Aunque su implementación en Antioquia es incipiente, se teme que estos grupos puedan adoptar tecnologías más avanzadas para optimizar sus operaciones, como el tráfico de drogas o la trata de personas, siguiendo tendencias globales reportadas por la BBC.
Respuesta de las autoridades
La Policía Antioquia, en colaboración con la Secretaría de Seguridad y las alcaldías locales, mantiene un monitoreo constante de estas amenazas. El coronel Muñoz instó a la ciudadanía a denunciar cualquier mensaje intimidatorio a la línea de emergencias 123 o en las estaciones de Policía, para que equipos especializados investiguen su origen. Las autoridades también trabajan con las comunidades para identificar si los mensajes provienen de grupos armados o de extorsionistas que explotan su nombre.
Este uso de WhatsApp y otras plataformas digitales evidencia una evolución en las tácticas de intimidación de los grupos criminales, que aprovechan la conectividad y la viralidad para consolidar su poder en regiones como el Norte de Antioquia, una de las zonas más afectadas por el conflicto armado en el departamento. – El Colombiano-
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