Bangkok, Tailandia — La violencia ha estallado nuevamente en la disputada frontera entre Tailandia y Camboya, dejando un saldo de al menos 11 muertos, en su mayoría civiles, y reavivando una larga disputa territorial. Según el Ministerio de Salud de Tailandia, 12 personas, incluyendo 11 civiles y un soldado, perdieron la vida en enfrentamientos con tropas camboyanas el jueves, mientras que 31 personas resultaron heridas, entre ellas 24 civiles y siete soldados. Las autoridades camboyanas no han reportado víctimas hasta el momento.
El conflicto se intensificó tras la explosión de minas terrestres que dejaron a dos soldados tailandeses gravemente heridos en los últimos días, uno de ellos el 16 de julio y otro el miércoles, ambos perdiendo una pierna. En respuesta, Tailandia desplegó aviones de combate contra objetivos militares camboyanos, marcando una escalada significativa en las tensiones.
Origen del conflicto
El enfrentamiento más reciente tuvo lugar en el Triángulo Esmeralda, una zona fronteriza disputada donde convergen Tailandia, Camboya y Laos. Las tensiones se agudizaron en mayo tras un breve choque que dejó un soldado camboyano muerto. Ambas naciones se acusan mutuamente de iniciar las hostilidades, afirmando actuar en defensa propia.
La disputa se centra en una frontera terrestre de 817 kilómetros, trazada en gran parte durante la época colonial francesa, que ha sido escenario de enfrentamientos recurrentes. Entre los puntos de conflicto están varios templos antiguos, incluido el templo Preah Vihear, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que fue escenario de choques en 2011 que dejaron al menos 20 muertos y miles de desplazados.
Camboya ha solicitado la intervención de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para resolver las disputas territoriales, pero Tailandia no reconoce su jurisdicción, argumentando que algunas áreas nunca fueron completamente demarcadas.
Medidas y consecuencias
Ambos países han tomado medidas drásticas. Tailandia ha restringido los cruces fronterizos, tomado el control de puestos de control y amenazado con cortar el suministro eléctrico e internet a localidades camboyanas. Por su parte, Camboya suspendió las importaciones de frutas y verduras tailandesas y prohibió la difusión de películas y series de televisión de Tailandia.
El conflicto también ha generado repercusiones políticas en Tailandia. La primera ministra, Paetongtarn Shinawatra, fue suspendida en julio tras la filtración de una llamada con el exlíder camboyano Hun Sen, en la que parecía criticar las acciones de su propio ejército. Este escándalo ha sumido al país en una nueva crisis política, con la posibilidad de que Shinawatra, de 38 años y la primera ministra más joven de Tailandia, sea destituida permanentemente.
Perspectivas de resolución
A pesar de las declaraciones de ambos ejércitos sobre su deseo de reducir las tensiones, el envío de más tropas a la frontera y la retórica beligerante sugieren que el riesgo de un conflicto a gran escala persiste. La comunidad internacional observa con preocupación, mientras Camboya insiste en la mediación de la CIJ y Tailandia mantiene su postura de resolver el conflicto bilateralmente.-CNN Español-
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