Animales más traficados del negocio ilegal en Colombia

El tráfico de animales es uno de los negocios ilegales más rentables del mundo y una importante causa de pérdida de biodiversidad. En el país hay varias especies afectadas por esta problemática.

Colombia es el segundo país más biodiverso del mundo con cerca de 67 mil especies entre animales vertebrados, invertebrados, plantas y hongos. También es el primer país con más diversidad de aves, orquídeas y mariposas, el segundo con más especies de plantas, anfibios, y peces de agua dulce, y el quinto en mamíferos. Sin embargo, su gran biodiversidad también lo hace objeto del tráfico de fauna silvestre.

Según la ONU el tráfico de fauna es el cuarto negocio ilegal más rentable con ingresos anuales de 23 billones de dólares. Ya sea para usos medicinales, afrodisiacos, ornamentales, o para el consumo humano, diversas especies de aves, reptiles, mamíferos, anfibios, insectos y peces son capturadas ilegalmente cada año. Tan sólo en 2021 el Ministerio de Ambiente registró la incautación de 18.636 individuos de fauna y 282.147 de flora. Entre los animales más traficados destacan los pericos y canarios, las tortugas, cocodrilos, serpientes, monos y felinos.

Algunos de estos son capturados por la demanda que hay de sus pieles, patas, dientes y demás partes valiosas en los mercados extranjeros, mientras que otros son transportados vivos para ser exhibidos por su peculiar aspecto. Y es que, a pesar de que la Ley de Delitos Ambientales penaliza el tráfico de fauna con 60 a 135 meses de prisión y multas de 300 hasta 40.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, la falta de regulaciones y de su cumplimiento hace que la pérdida de biodiversidad siga en aumento.

Si bien el tráfico de especies es un delito que involucra complejas redes criminales, como ciudadanos es posible mitigar su impacto al no comprar animales silvestres para tenerlos como mascotas, no tomarse fotos con ellos para no promover su caza y cautiverio, y no consumir productos derivados. Estas son 5 de las especies más traficadas en el país:

· Titi gris (Saguinus leucopus): es una especie exclusiva de Colombia que sólo vive en el Magdalena Medio en los bosques de tierras bajas de Caldas, Antioquia y sur de Bolívar. Desde hace al menos una década es la especie de primate más traficada en el país. Es un importante dispersor de frutos y semillas del bosque y se alimenta también de insectos, pequeños anfibios o reptiles. Sirve de alimento a aves rapaces y felinos. El Tití gris se encuentra en peligro de extinción, la categoría más alta en el estado de especies amenazadas.

· Mono nocturno (Aotus griseimembra): vive en los bosques de tierras bajas del Caribe colombiano y de los valles interandinos. Se alimenta de hojas, frutos y semillas, pero también de pequeños insectos y anfibios. Su estado de conservación es Vulnerable por la enorme disminución de su hábitat, pero también porque en décadas pasadas fue usado para experimentación en malaria.

 ·Tortuga Hicotea (Trachemys callirostris): es una tortuga semiacuática de agua dulce que vive en ríos, ciénagas y humedales del norte de Colombia y Venezuela. Se encuentra en estado Vulnerable por factores como la explotación para el consumo interno de las tortugas adultas (alrededor de un millón de individuos al año), así como de sus huevos, una práctica muy popular en la costa Caribe. A esto se suma la desecación y contaminación de los humedales con residuos agrícolas y mineros.

Foto: El Espectador

· Tortuga Matamata (Chelus fimbriata): vive en ríos, humedales y ciénagas del bioma amazónico. Es carnívora y se alimenta de peces e insectos. Si bien no se encuentra en un estado de alta vulnerabilidad, su alta comercialización la hace una de las especies más traficadas. Ayuda a mantener la salud de ríos y humedales.       —– El Espectador

Foto: El Espectador

· Periquito bronceado (Brotogeris jugularis): esta especie habita bosques y áreas abiertas hasta los 1300 metros de altitud desde México hasta Colombia. Se alimenta de flores, frutos y semillas pequeñas, lo cual lo convierte en un importante dispersor. Vive en bandadas muy abundantes, tanto en el campo como en las ciudades. Es muy apetecido como mascota pues imita sonidos y, aunque no está amenazado, está siendo presionado por el tráfico.

Foto Cabecera: Naturalista CO

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